Cómo cuidar a tu perro del frío intenso y la nieve
Con la llegada del invierno, especialmente en localidades de la Patagonia argentina como Villa La Angostura, las temperaturas extremas representan un verdadero desafío no solo para las personas, sino también para sus mascotas. En este contexto, la reconocida adiestradora canina Adriana Martinelli compartió consejos fundamentales para garantizar el bienestar de los perros durante el frío intenso.
Dormir adentro: una necesidad, no un lujo
Uno de los consejos más enfáticos de Martinelli es evitar que los perros duerman a la intemperie. “Una cucha no aísla del frío como una casa calefaccionada”, advirtió. Los perros deben dormir en un ambiente cerrado, aunque sea una habitación poco usada como un lavadero o quincho. El aislamiento del suelo con mantas, colchones o frazadas es clave para prevenir problemas articulares en el futuro.
Cepillado y baño: cómo cuidar el pelaje en invierno
No se recomienda pelar al perro en esta época del año. En razas como el Golden Retriever, que sueltan gran cantidad de pelo, Martinelli aconseja mantener un cepillado diario con peine de alambre, o visitar peluquerías caninas que usan turbinas potentes para eliminar el pelo muerto más eficientemente.
Esto no solo ayuda a reducir la suciedad en casa, sino que también favorece la salud del pelaje y la piel, esenciales como barrera natural contra el frío.
¿Cuándo usar abrigo?
No todos los perros necesitan abrigo, pero sí aquellos de pelo corto, cuerpo delgado o tamaño pequeño, como galgos, boxers o chihuahuas. Incluso perros grandes y friolentos pueden requerir un abrigo térmico de polar o corderito, especialmente si están acostumbrados a ambientes calefaccionados. La prioridad debe ser siempre la funcionalidad por sobre la estética: nada de capuchas que bloquean su visión.
Protección de las patas y la hidratación
El contacto con la nieve o el hielo puede dañar las almohadillas. Para perros que pasan muchas horas en exteriores o hacen actividades en montaña, existen botas especiales para nieve. En casa, es importante tener un espacio despejado y sin hielo para que puedan caminar.
Además, el agua en invierno se congela fácilmente. Se recomienda ubicar el bebedero bajo techo o cambiar el agua varias veces al día para evitar que se congele. Una correcta hidratación es crucial, aunque el perro tome menos agua por la menor actividad física.
Paseo, juego y estimulación olfativa
Aunque haga frío, los paseos cortos y regulares son fundamentales. No solo previenen problemas físicos, sino que también aportan bienestar emocional. Un buen truco es esconder comida bajo la nieve del patio: “Los mantiene entretenidos y estimulan su olfato”, remarcó Martinelli.
Alimentación adecuada según su nivel de actividad
En invierno, los perros más activos pueden requerir un ligero aumento en su ración diaria. Los sedentarios, en cambio, deben tener su comida controlada para evitar el sobrepeso. Lo ideal es dividir las porciones en varias tomas para activar su metabolismo y evitar problemas digestivos.