La auditora pidió investigar a un asesor por violencia verbal, pero dirigió el reclamo al poder equivocado
La auditora municipal Roxana Diez solicitó formalmente al Ejecutivo que se investigue a un asesor del bloque Juntos por la Libertad, José Luis Choy, tras una grave denuncia por violencia verbal realizada por una trabajadora del municipio.
Según la denuncia policial presentada por Estela López, empleada municipal, el asesor Choy la habría insultado y amenazado verbalmente, generando una situación de extrema incomodidad y temor.
Pedido formal de la auditora
En su nota oficial, Diez expresó:
“Solicito que se investigue el hecho y, de corresponder, se proceda a arbitrar los medios necesarios a los efectos de dar cumplimiento a lo estipulado en la Carta Orgánica”.
Este pedido fue dirigido al Secretario de Gobierno, pero desde el Ejecutivo consideraron que el reclamo no fue canalizado por los mecanismos administrativos adecuados.
Respuesta del Ejecutivo: el tema compete al HCD
El Secretario de Gobierno, Juan Naretti, respondió por escrito, aclarando que Choy no reviste carácter de empleado municipal, ya que no está alcanzado por la Ordenanza 1609/05 ni forma parte del Ejecutivo.
En su comunicación oficial, Naretti expresó:
“Entendemos que la investigación y las medidas pertinentes son potestad del HCD y del Bloque Juntos por la Libertad en particular. Solicitamos tengan a bien y, de corresponder, tal como expresa la Sra. Auditora: '...se investigue el hecho y se arbitren los medios necesarios para dar cumplimiento a lo estipulado en la Carta Orgánica' brindando la atención debida a esta situación, priorizando la protección y el bienestar de la empleada municipal”.
Contención a la víctima y protocolo activado
Desde la Subsecretaría de Capital Humano y Mejora Organizacional, informaron que se está trabajando en la contención de la trabajadora afectada, derivando el caso a la Comisión del Protocolo Guadalupe, un dispositivo institucional especializado en violencia de género y situaciones sensibles dentro del ámbito laboral.
“Coincidimos en que ambos poderes del Estado debemos ser un ejemplo a seguir en comportamiento, ética, integridad y respeto. Resultaría inadmisible que desde el propio organismo se propicien sucesos que violenten o menoscaben la dignidad de los trabajadores municipales”, concluyó Naretti.