EN PRIMERA PERSONA
Carlos Martínez relató el grave accidente vial que le destrozó el pie y reveló detalles de la causa judicial
Por medio de la presente, quería contarle a Usted, sus lectores y oyentes, cómo estoy después del accidente que sufrí el 2 de julio pasado.
Ante todo, agradecer a los doctores Campaner y Sacardo que junto al equipo de quirófano me efectuaron la primera operación el día del accidente. En esa operación extrajeron las partes rotas que no se podían salvar, y rearmaron lo que se podía después de que el pie fuera aplastado por la maquinaria vial.
Luego fui trasladado a la ciudad de Neuquén, y allí en el hospital Castro Rendon me efectuaron una segunda operación a las dos semanas, siendo esta operación una nueva intervención de limpieza, ya que muchos tejidos blandos del pie fueron muriendo debido al aplastamiento. Un dedo y muchos tejidos fueron removidos.
Luego de tres semanas volví a nuestra localidad, para encarar el lento proceso de recuperación.
Actualmente tengo heridas abiertas en el pie que se atienden todos los días en el hospital, a la espera de que cierren, con el fin de efectuar la última operación que seria para reconstruir los huesos que ya no están.
Esta última operación depende en última instancia de cómo evolucione el pie.
No quiero dejar de mencionar el trabajo invalorable que tanto médicos como enfermeros, en el hospital local como así también en el Castro Rendon, han hecho para salvar mi pie, que prácticamente fue molido por la máquina; siendo que estaré eternamente agradecidos por el profesionalismo brindado.
Por otro lado, desde lo judicial, la causa tramita como delito penal, en una primera mirada por lesiones graves; y no se descarta investigar posibles encubrimientos de los hechos, pues el día del accidente la calle estaba abierta, no estaba cerrada como días anteriores que tenia una cinta de lado a lado; y luego que la maquina retrocediera y me atropellara junto a mi hijo, operarios de la empresa que me sacaron de debajo de la rueda decían “tendríamos que haber cerrado la calle”.
También quiero manifestar que mientras estaba siendo operado, llamaron a mi hijo desde la empresa para preguntarle “que hacían con la moto”, pues seguía tirada en la calle tres horas después del accidente; percatándome ahí que no habían llamado a la policía.
Al salir de la operación y enterarme de esto, mandé a mi hijo a hacer la denuncia policial.
Radicada esa denuncia, se sorprendieron en la Comisaría que ante un hecho tan grave, de día y en plena vía pública, la empresa responsable no había puesto el accidente en conocimiento de las autoridades.
Cuando concurrió la Policía a constatar en el lugar del siniestro, la empresa seguía trabajando normalmente, como si nada hubiera pasado.
Mi moto fue guardada en los galpones de empresa, en vez de estar secuestrada como prueba del delito.
La causa ahora está siendo tratada en la órbita de Mediación, dependiente de la Fiscalía.
Hoy, también quiero destacar la valiosa ayuda recibida por el abogado Cristian Pettorosso, agradeciéndole especialmente lo que ha hecho hasta el momento en la defensa de mis derechos.
Después de siete semanas, por fin se han comunicado desde la empresa. Los daños y perjuicios sufridos son cuantiosos. Más allá del dolor, posiblemente no pueda volver a trabajar de mi oficio de electricista, y sería una suerte poder volver a caminar.
Asimismo, quiero agradecer fuertemente a familiares, amigos y vecinos que me han ayudado en todo este tiempo, enviando dinero para mis necesidades y preocupándose por la evolución de mi salud. Gracias de todo corazón! Dios les bendiga!
Carlos Alberto Martínez
DNI 20.763.176