LA PESADA HERENCIA
Raimondo explicó por qué el Concejo rechazó aproyar una ordenanza para habilitar el pago a Crexel
El presidente del Concejo Deliberante, Sebastián Raimondo, explicó ayer en FM Andina el contrapunto que se generó entre el Ejecutivo y el Legislativo por el conflicto que se mantiene entre la comuna y la empresa Crexel.
El caso se originó a partir de un expediente iniciado en septiembre de 2023, durante la gestión del exintendente Fabio Stefani, que incluye contratos de alquiler de maquinaria pesada con la empresa Crexel por más de 117 millones de pesos, correspondientes al período abril-junio de ese año.
Las irregularidades detectadas —falta de firmas en contratos y decretos, ausencia de certificaciones de trabajo, entre otras— pusieron en duda la validez legal de los acuerdos, que aún hoy son motivo de reclamo por parte de la empresa, que exige el pago de los servicios presuntamente prestados, más intereses, por poco más de 400 millones de pesos.
Ante esa situación, el actual Ejecutivo, a través del secretario de Hacienda Pablo Cabrera, solicitó al Concejo Deliberante la aprobación de una ordenanza que habilite el pago y otorgue un marco legal para regularizar los compromisos asumidos por la gestión anterior.
Sin embargo, el pedido generó fuerte rechazo entre los concejales, quienes advirtieron que convalidar esos contratos implicaría una violación directa a la Carta Orgánica Municipal y podría derivar en responsabilidades legales para los funcionarios. El cuerpo finalmente no aprobó la resolución.
Raimondo: “El municipio no puede pagar sin documentación”
En diálogo con FM Andinal, Raimondo confirmó que el Concejo resolvió rechazar la solicitud del Ejecutivo.
“Hicimos una resolución con tres votos positivos y el resto de abstenciones. La municipalidad no quiere entrar en un conflicto legal. No hay ningún convenio firmado ni contrato válido”, sostuvo.
El edil explicó que no existen certificaciones de los trabajos, ni registros de horas ni maquinarias utilizadas, por lo que no hay elementos que respalden los pagos reclamados.
“No hay documentación fehaciente. Hay dichos de trabajadores, pero nada firmado. Es un expediente que lleva años de controversia dentro del Concejo”, señaló Raimondo.
“La resolución fue correcta y evita un conflicto mayor”
La votación resultó en tres votos afirmativos y el resto de abstenciones, decisión que, según Raimondo, protege a la comuna de posibles responsabilidades futuras.
El concejal también confirmó que existieron conversaciones entre el Ejecutivo y la empresa, pero no prosperaron.
“Se habló de pagar el valor inicial, pero los concejales entendieron que reconocer la deuda abría la puerta a que después la empresa reclame intereses. Por eso se decidió no avanzar”, indicó.