TAXIS Vs UBER
“Mientras nos multan, otros trabajan sin habilitación y nadie controla”
Soy chofer de taxi desde hace más de 28 años, actividad que me permite vivir dignamente. Ando en la calle todos los días durante más de ocho horas.
Resulta llamativo ver cómo a los permisionarios de taxi se nos exige estar en regla los 365 días del año y que, ante cualquier incumplimiento, somos multados sin contemplaciones. Sin embargo, desde la Secretaría de Tránsito y Transporte, que en su momento estuvo a cargo de la señora Patricia Contreras (puede consultarse el archivo del Diario Andino y lo expresado por los concejales), se estableció claramente que trabajar con aplicaciones o realizar transporte de pasajeros sin habilitación comercial está prohibido.
Parece que esta normativa solo la conocen dos inspectoras, a quienes he visto infraccionar a vehículos de Uber, mientras que los superiores del área y otros inspectores miran hacia otro lado o, en algunos casos, utilizan ellos mismos el servicio de Uber, pese a ser la autoridad de contralor.
Por su parte, vuestra señoría, la jueza de Faltas, por distintas circunstancias desestima infracciones realizadas a Uber (quizás haya cobrado una o dos; ojalá me equivoque en mis dichos). De esta manera, se siguen sumando actividades ilegales en el pueblo, como el transporte de pasajeros mediante aplicaciones, aprovechando el casi nulo control que realiza Tránsito.
Así aparecen taxis, remises y autos particulares de otras localidades brindando el mal llamado servicio de traslado de pasajeros. Mientras tanto, quienes están a cargo de secretarías, subsecretarías y direcciones reparten “espejitos”, creyendo que somos ignorantes por estar detrás de un volante. Un ejemplo claro es la aplicación Taxi VLA, que funciona a medias o directamente no funciona.
Dejo en claro que hablo y represento únicamente a mi persona, y en ningún momento lo hago en nombre de otros permisionarios.
Sin más,
Juan Carlos Martínez
Libreta de taximetrero N.º 92