LA VISIÓN
“La situación de deterioro en Villa La Angostura es indignante y genera una imagen negativa”
Buenas días vecinos, turistas y autoridades responsables de nuestro querido Villa La Angostura...!!!
Quiero tomar esta oportunidad para dejar en evidencia el malestar e impotencia que siento, y estoy seguro de que muchas personas se sentirán identificadas con la realidad que vivimos en las calles de nuestro hermoso pueblo. En esta temporada de verano, donde nuestros lagos cristalinos, montañas imponentes y paisajes inmaculados deberían ser el único foco de atención de quienes nos visitan para disfrutar de este paraíso que amamos, nos encontramos con situaciones que manchan nuestra imagen y generan una sensación de frustración tanto en quienes aquí vivimos como en los turistas que tanto aportan a la economía local.
En primer lugar, debemos abordar el tema del personal de tránsito, específicamente algunas inspectoras cuya actitud ha generado gran rechazo. En teoría, su labor debería centrarse en educar, orientar y garantizar la seguridad vial para todos, pero lamentablemente, en múltiples ocasiones se observa que su accionar se concentra exclusivamente en fines recaudatorios, aprovechándose de la ingenuidad, la ignorancia o el desconocimiento de las normas por parte de la población, y más aún por parte de los turistas que llegan a nuestra localidad.
La falta de educación y la soberbia que han demostrado algunas de estas trabajadoras es preocupante. Se aplica una "cero tolerancia" que no incluye ninguna forma de explicación o acompañamiento; simplemente proceden a realizar actas de infracción sin dar espacio a la comprensión o a la corrección de conductas. Parece que, por el solo hecho de desempeñar su función, se consideran superiores, dueñas de la verdad e inmunes a cualquier tipo de crítica o consulta. Recientemente, circuló un video en el que dos inspectoras de tránsito se negaron a proporcionar su identificación cuando un turista, quien había recibido una multa, solicitó esta información de manera legítima. Esta actitud no solo viola los principios básicos de transparencia y responsabilidad que deben regir a todo funcionario público, sino que también genera una imagen negativa que puede hacer que quienes nos visitan piensen dos veces antes de volver a vacacionar en nuestro pueblo. Debemos recordar que nadie es dueño de la verdad ni de las calles; todos somos iguales y merecemos ser tratados con respeto.
Además, es necesario hacer hincapié en la cantidad excesiva de inspectores de tránsito en el centro de Villa La Angostura. En apenas cuatro cuadras del casco urbano principal, es posible encontrar múltiples funcionarios dedicados a esta tarea, lo que genera una especie de "contaminación visual" que contrasta fuertemente con la belleza natural que nos rodea. Para poner en perspectiva, en estos días tuve la oportunidad de estar en San Martín de los Andes, donde disfrutamos de varios días sin ver ni un solo inspector de tránsito en las calles, y tampoco observamos vehículos estacionados de manera incorrecta sobre plazas o veredas. Esto demuestra que la orden vial no necesariamente depende de la cantidad de personal dedicado a ello, sino de una gestión inteligente, del sentido común de la población y de una labor educativa previa que permita que todos actúen de manera responsable. Con los inspectores de tránsito que contamos, la energía se estaría dirigiendo más a la sanción que a la prevención, lo que termina por molestar más que por ayudar a quienes vienen a disfrutar de nuestro destino.
Por otro lado, la situación de la basura en la ciudad es escalofriante. Nuestros paisajes son un tesoro que debemos cuidar y mostrar con orgullo, pero en la práctica, encontramos tachos de basura rebasados en múltiples puntos del pueblo, con residuos acumulándose en las aceras y generando tanto un problema estético como potencialmente sanitario. La falta de coordinación en la recolección…
La situación de deterioro en calles y veredas, así como la acumulación de desechos, es un problema crítico que requiere atención inmediata. Resulta preocupante que una ciudad de relevancia turística como la nuestra presente este estado de abandono, lo cual constituye un claro desprecio tanto hacia los visitantes internacionales y nacionales como hacia la comunidad local.
Este escenario no es nuevo, ya que se mantiene de manera persistente desde hace años. Si bien se asignan recursos a la contratación de personal para la vigilancia vial (con un plantel de varios inspectores de tránsito), consideramos que sería más estratégico destinar parte de esos fondos y esfuerzos en implementar programas de limpieza comunitaria y ordenamiento de espacios públicos.
La actual situación es indignante y genera una imagen negativa de nuestra comuna. Parece inexistente la acción coordinada por las autoridades correspondientes para revertir este problema, lo que demanda una intervención efectiva y un compromiso firme con la mejora del entorno urbano.
Rosana Fernández Sánchez
DNI: 24.480.568