2026-02-08

LOS RECONOCIMIENTOS

Soledad Alviso, su agradecimiento: "Un nuevo comienzo (y un "gracias" gigante)"

Tras un grave accidente en bicicleta, Soledad Alviso comparte una carta cargada de gratitud, fe y reflexión, agradeciendo a quienes la acompañaron en su recuperación.


Hoy escribo estas líneas con una perspectiva completamente distinta. Como saben, hace poco tuve un accidente en la bicicleta que pudo haber terminado de una forma muy diferente. Pero aquí estoy, respirando, recuperándome y, sobre todo, profundamente agradecida por estar viva.

Dicen que la vida te cambia en un segundo, y es verdad. Ese instante me recordó lo frágil que es todo y lo afortunada que soy de haber tenido una segunda oportunidad Gracias a  Dios

Gracias por cada mensaje de ánimo, por estar pendientes de mi evolución y por recordarme que no estoy sola en este camino. Su cariño ha sido el mejor combustible para mi recuperación.

A veces vamos tan rápido —literal y figuradamente— que olvidamos valorar el simple hecho de despertar cada mañana. Esos días  mi meta  fue cruzar y salir por la puerta del hospital para cruzar el arco de llegada  que era el portón de casa
Hoy el pulso me late más fuerte que nunca; el accidente de bicicleta fue un recordatorio brutal de lo frágil que es todo, pero también del regalo inmenso que es despertar cada mañana. 

Me queda el cuerpo adolorido,  3 costillas fisuradas el omoplato  la clavícula y la paleta fracturada , un drenaje en el pulmón, en medio de la cirugía una convulsión  y sin olvidarme una sutura de 8 puntos de la oreja izquierdo, eso me dejó un poco sorda, una hematoma en el cerebro producto del golpe , como secuela me quedan algo de mareos, pero el alma llena de gratitud por esta segunda oportunidad. 
 
Gracias a quienes se preocuparon; hoy celebro la vida con más ganas que nunca "Aún procesando lo que pasó, pero infinitamente agradecida de estar aquí. Si algo aprendí hoy es que la vida se te va en un segundo y  un Dios y el casco (y quizás un ángel) hicieron toda la diferencia. Gracias por sus mensajes de cariño; me toca recuperarme con calma y valorar cada respiro."
"Un susto enorme, un golpe fuerte, pero ¡estoy viva! Gracias a la vida por no soltarme hoy"

 A Mis ángeles:
Quiero dedicar estas palabras a los ángeles que aparecieron en mi camino tras el accidente. A las personas que se detuvieron sin conocerme, y a mis conocidos que me dieron la mano y me mantuvieron tranquila en el momento más difícil: gracias de todo corazón. Su humanidad me devolvió la vida antes de llegar al hospital, hoy celebro estar aquí gracias a ustedes que no pasaron de largo.

"Mi mayor gratitud para el hospital local de Villa la Angostura y el hospital HPR de Bariloche: equipo médico,enfermeros, camilleros, personal maestranza, personal de rayo que me recibieron. Gracias por su rapidez, su profesionalismo y por esa vocación que hoy me permite estar en casa recuperándome. A veces olvidamos que detrás de cada uniforme hay personas salvando mundos enteros; hoy salvaron el mío, mi admiración y respeto

"A través de este mensaje quiero expresar mi más profundo agradecimiento a quienes me auxiliaron tras mi accidente de bicicleta. Tanto a los transeúntes que me socorrieron inicialmente ,No existen palabras suficientes para agradecer que hoy pueda contar esta historia. Gracias por su entrega y cuidado."
A mi querida familia y amigas:

Escribo estas palabras con el corazón lleno de emoción al recordar cada una de sus visitas durante mis días en el hospital. Tras el accidente, hubo momentos de mucho miedo e incertidumbre, pero ver sus caras, escuchar sus risas y sentir su apoyo transformó esa habitación fría en un lugar lleno de esperanza.
Gracias por regalarme lo más valioso que tienen: su tiempo. Gracias por esas charlas que me distrajeron del dolor, por los mensajes de ánimo que leía cuando me sentía sola y por las oraciones y buenos deseos que me dieron la fuerza necesaria para empezar a recuperarme. Su presencia fue, sin duda, la mejor medicina que pude recibir.

Me siento profundamente afortunada de tener a personas tan maravillosas en mi vida. Gracias por no dejarme sola, por estar al pie del cañón y por recordarme que, pase lo que pase, siempre tengo una red de amor que me sostiene.

Con el corazón lleno de gratitud, quiero agradecer también a cada uno de ustedes que me han sostenido en este proceso. A quienes colaboraron económicamente, gracias por aliviar mi carga y permitirme enfocarme solo en sanar. A quienes me han tenido en sus oraciones y pensamientos, gracias por esa energía y fe que me han dado la fuerza para levantarme. Dios y la vida me bendijeron con una comunidad  de Villa la Angostura increíble, "El poder de la oración logró que yo salga después de 10 días de terapia intensiva.

"No tengo palabras suficientes para agradecer la enorme ola de solidaridad que recibí tras mi accidente. Gracias por cada aporte económico, Gracias también por cada cadena de oración y mensaje de ánimo. Sentir tanto cariño me confirma que los milagros ocurren a través de las personas. ¡Gracias por no dejarme sola!"
"Eternamente agradecida  a las iglesias y comunidad  que han orado por mi pronta recuperación En los momentos más difíciles es donde se conoce a los verdaderos amigos y la bondad del corazón. ¡Gracias por ayudarme a salir adelante!

Hoy, con mucha más calma y recuperándome paso a paso, quiero detenerme a dar las gracias. Tras el accidente, me di cuenta de que la mayor riqueza que tengo no es lo material, sino las personas que me rodean.

A mis amigos compañeros y equipo de trabajo: Gracias por estar al pie del cañón, por su preocupación genuina y por cubrir mis espacios cuando yo no podía. Saber que cuento con ustedes me ha dado una tranquilidad enorme para sanar.
A mi familia en la distancia: Aunque los kilómetros nos separan, sentí sus oraciones, sus llamadas y su apoyo económico como si estuvieran aquí mismo. Gracias por hacerse presentes de forma tan generosa y por no soltarme la mano a pesar de la lejanía.

Me siento profundamente afortunada de tener esta segunda oportunidad y, sobre todo, de compartirla con personas tan maravillosas como ustedes. Gracias por ayudarme a levantarme, por cada peso  aportado, por cada rezo y por tanto amor.
¡Los quiero muchísimo!

A mi marido : el que estuvo del momento uno, no solo me rescataste físicamente; me salvaste con tu calma cuando yo estaba en shock, con tu fuerza cuando yo no tenía ninguna y con ese amor incondicional que demostraste en el segundo exacto en que más te necesité. Dicen que en los momentos críticos es cuando se ve de qué está hecha una persona, y vos me demostraste que estás hecho de puro heroísmo y entrega.

A mi querida familia: cuñadas, suegra,  tíos, tías y amigas, gracias infinitas por cuidar lo más preciado que tenemos en la vida, mis hijos. En la cual lo cuidaron cuidaron para que no les faltara nada envolviéndolos de cariño y muchísimo amor.
 
Por esto y por mucho celebro de estar viva
Gracias A Dios por sobre todas las cosas
Los milagros sí existen
Vivan
Perdonen amén
Que el día de mañana no lo sabemos
Saludos y cariños

Soledad Alviso
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