EN PRIMERA PERSONA
"La escuela también hace: aquello que no siempre se ve ni se publica"
Al Sr. Director del Diario Andino de Villa La Angostura:
Por medio de la presente, considero necesario expresar una profunda preocupación respecto de distintas publicaciones y cartas de lectores difundidas a lo largo del presente año en este medio digital, en las que se cuestionan las intervenciones y el accionar de las instituciones educativas de nivel secundario de nuestra localidad.
Entendemos que no es intención de este medio llevar adelante una campaña de desprestigio hacia las
instituciones educativas. Sin embargo, la publicación reiterada de situaciones particulares, sin conocer la totalidad de las actuaciones institucionales ni incorporar las distintas perspectivas involucradas, puede contribuir involuntariamente a construir una imagen negativa y parcial del trabajo que diariamente realizan las escuelas.
Es importante comprender que no todo lo que sucede dentro de una institución educativa puede ser de público conocimiento. Existen intervenciones pedagógicas, acuerdos institucionales, estrategias de
acompañamiento y actuaciones vinculadas con estudiantes y sus familias que, por razones de
confidencialidad, protección de derechos y responsabilidad institucional, deben permanecer
resguardadas.
Esta necesaria reserva no significa ausencia de intervención, falta de compromiso ni inacción por parte de las instituciones.
Las escuelas secundarias de Villa La Angostura trabajan cotidianamente con una multiplicidad de
situaciones que requieren respuestas pedagógicas, sociales, vinculares y, en ocasiones, intervenciones de otros organismos del Estado. Muchas de estas situaciones se presentan simultáneamente y demandan un trabajo sostenido, responsable y articulado entre distintos actores.
En este sentido, resulta fundamental destacar que las instituciones educativas no trabajan de manera
aislada. Las estrategias de intervención y acompañamiento se construyen, en numerosas oportunidades, mediante un trabajo interinstitucional con el EAOPIE, la Defensoría de los Derechos del Niño, Niña y Adolescente, Desarrollo Social, DINAF y otros organismos que intervienen según la particularidad de cada situación.
Por lo tanto, muchas de las decisiones que se llevan adelante dentro de los establecimientos no son
producto de acciones individuales ni improvisadas, sino de acuerdos, evaluaciones y estrategias
construidas colectivamente, con el propósito de garantizar derechos y acompañar las trayectorias
socioeducativas de los estudiantes.
Preocupa especialmente que determinadas publicaciones, a partir de testimonios o manifestaciones
particulares, puedan instalar en la opinión pública la idea de que las escuelas no intervienen, que los
docentes no acompañan, que los equipos de asesoría pedagógica no actúan o que los equipos directivos y esta Supervisión permanecen indiferentes frente a las situaciones que se presentan.
Estas interpretaciones no reflejan la complejidad ni la totalidad del trabajo institucional que se
desarrolla cotidianamente.
No se pretende desconocer el derecho de las familias a expresar sus preocupaciones, desacuerdos o
disconformidades. Tampoco se cuestiona el derecho de los medios de comunicación a informar. Por el
contrario, ambos constituyen aspectos fundamentales de una sociedad democrática. Sin embargo, resulta igualmente importante que el ejercicio de estos derechos contemple la responsabilidad que implica comunicar situaciones que involucran a instituciones educativas, trabajadores de la educación y, especialmente, a niños, niñas y adolescentes.
Cuando una publicación presenta únicamente una perspectiva de los hechos, sin ofrecer a las instituciones la posibilidad de aportar su mirada o explicar, dentro de los límites que establece la confidencialidad, las actuaciones realizadas, se corre el riesgo de instalar conclusiones que no necesariamente se corresponden con la realidad.
Además, esta exposición pública puede afectar injustamente la imagen y el trabajo de docentes, preceptores, asesores pedagógicos, equipos directivos y demás integrantes de las comunidades educativas, quienes sostienen diariamente una tarea de enorme responsabilidad.
Es necesario recordar que la escuela no atiende una única situación ni una única trayectoria escolar .
Cada establecimiento acompaña simultáneamente a cientos de estudiantes, cada uno con sus
particularidades, necesidades, dificultades y derechos. Todas estas trayectorias merecen atención,
escucha, intervención y acompañamiento.
La complejidad de la vida escolar exige decisiones que no siempre resultan visibles, inmediatas o
satisfactorias para todas las partes involucradas. Pero ello no significa que las instituciones no estén
trabajando para encontrar las mejores respuestas posibles.
Por todo lo expresado, invitamos respetuosamente a este medio de comunicación a reflexionar sobre el tratamiento de las noticias vinculadas con las instituciones educativas, procurando incorporar una mirada más amplia, contextualizada y responsable, que contemple la posibilidad de contrastar la información y escuchar las distintas voces involucradas, sin comprometer la confidencialidad de las actuaciones.
Las escuelas no están exentas de dificultades, conflictos ni aspectos que deban revisarse y mejorarse.
Reconocerlo forma parte de una gestión educativa responsable. Sin embargo, una cosa es señalar
situaciones que requieren atención y otra muy distinta es instalar la percepción de que las instituciones educativas no hacen nada frente a ellas.
Finalmente, considero importante transmitir a toda la comunidad de Villa La Angostura que detrás de
cada situación escolar existe un trabajo que muchas veces no se ve, que no puede publicarse y que, sin embargo, se sostiene diariamente con compromiso, responsabilidad y profesionalismo.
La escuela interviene, acompaña, escucha, construye acuerdos y trabaja en red. Que muchas de esas
acciones no sean públicas no significa que no existan.
Defender el trabajo de las instituciones educativas no implica negar sus dificultades, sino reconocer su
complejidad, valorar a quienes diariamente sostienen la tarea de educar y contribuir a una mirada social más justa y responsable sobre la escuela pública.
Atentamente, Supervisión Institucional de Nivel Secundario
Villa La Angostura – Provincia del Neuquén
NOTA DE REDACCIÓN
Sobre el trabajo periodístico y la publicación de los conflictos escolares
Desde DiarioAndino consideramos importante hacer una aclaración respecto de los planteos expresados en la carta de lectores.
En numerosas oportunidades, antes de publicar información sobre conflictos o situaciones problemáticas ocurridas en establecimientos educativos, nos hemos comunicado con las escuelas involucradas para conocer su versión, consultar sobre las medidas adoptadas y ofrecerles la posibilidad de brindar su mirada. No siempre hemos obtenido respuestas.
También ocurrió que, después de publicar determinadas situaciones, recibimos fuertes cuestionamientos por parte de algunas autoridades escolares. Al mismo tiempo, muchas familias se comunicaron con nosotros para agradecer y reconocer la difusión de esos hechos, porque consideraban que había contribuido a visibilizar problemas que no encontraban respuestas.
Hay ejemplos concretos. Cuando se conocieron amenazas con armas en el ámbito escolar o cuando personas adultas ingresaron a un establecimiento y agredieron físicamente a una alumna, numerosas familias destacaron que, a partir de la publicación de las noticias, se habían adoptado medidas, se habían encauzado los reclamos y, en algunos casos, se había reforzado la presencia policial durante los días posteriores.
No creemos que publicar un conflicto sea ir contra una escuela, sus docentes o sus directivos (nunca los hemos responsabilizado). Tampoco consideramos que las instituciones educativas deban quedar expuestas sin que se escuchen todas las voces. Por el contrario, entendemos que el periodismo tiene la responsabilidad de informar, preguntar, contrastar versiones y dar lugar a quienes necesitan ser escuchados.
Sabemos que las escuelas realizan diariamente una tarea enorme que excede ampliamente lo que ocurre dentro del aula. También conocemos el compromiso de muchos docentes y trabajadores de la educación que sostienen esa tarea en contextos complejos. Ese trabajo merece reconocimiento y también espacio en la agenda periodística.
Pero visibilizar ese esfuerzo no significa dejar de informar sobre los problemas. Una cosa no invalida la otra.
El silencio frente a un conflicto no contribuye a resolverlo. Nuestro compromiso es escuchar a todas las partes, publicar con responsabilidad y contribuir, desde el ejercicio del periodismo, a que las situaciones que afectan a la comunidad puedan conocerse y encontrar respuestas
Gonzalo Regis
Director de DiarioAndino.