Hipotiroidismo, la enfermedad silenciosa

En esta entrega,  la bioquímica Milagros Boglich  aborda la sintomatología, diagnóstico y tratamiento para esta enfermedad tan habitual pero muchas veces no diagnosticada.
06/02/2015

 Por Milagros Boglich, del Centro de Análisis Clínicos Bioanalizar

¿Cómo se manifiesta?

La glándula tiroides es un órgano pequeño, con forma de mariposa, ubicado en el cuello por delante de la tráquea. Es el controlador maestro del metabolismo y ejerce un papel fundamental. Produce, almacena y libera hormonas tiroideas, regulando así el metabolismo. Estas hormonas son esenciales para el correcto funcionamiento de todos los tejidos y órganos de nuestro cuerpo. Puede presentar dos disfunciones: hipotiroidismo e hipertiroidismo. Veamos hoy en qué consiste el hipotiroidismo.

Al hipotiroidismo, lo podríamos definir como la enfermedad de los síntomas silenciosos. La glándula tiroides no produce suficientes hormonas tiroideas y esto lleva a un enlentecimiento de organismo. A medida que el tiempo pasa y la enfermedad avanza esos síntomas van creciendo, pero por lo general los pacientes no lo asocian a ninguna enfermedad concreta

Los más habituales son los siguientes:

Cansancio, fatiga, desgana, falta de energía.

Dolores musculares, debilidad en extremidades.

Alteraciones mentales (falta de motivación, tristeza, fallos leves de memoria, depresión).

Cambios en la personalidad.

Ausencia de sudoración.

Caída de cabello.

Uñas muy frágiles.

Piel seca.

Sensación constante de frío.

Alteraciones en la lívido.

Estreñimiento.

Aumento de peso y dificultad para perderlo.

Muchas personas pueden tener varios de estos síntomas y considerarlos incluso normales dentro de su rutina. Por ese motivo, cuando una persona que padece hipotiroidismo detecta estos avisos, la mayor parte de las veces no le da importancia

Pero los síntomas se van sumando y, poco a poco, componen un cuadro llamativo. Aún así, se trata de señales que por sí solas no llaman la atención y no parecen graves.

Si además se trata de mujeres, a lo anteriormente descrito se puede añadir:

Alteraciones en la menstruación.

Disminución de la fertilidad.

Aumento del riesgo de padecer abortos en el primer trimestre de embarazo.

Aumento del riesgo de partos prematuros.

Aumento de los niveles de prolactina (hormona que disminuye la fertilidad).

Por todo ello muchas veces el hipotiroidismo puede ser confundido con otras patologías como fatiga crónica, depresión, ansiedad, estrés o, en mujeres, con trastornos ginecológicos.

CAUSAS DEL HIPOTIROIDISMO

1-Tiroiditis de Hashimoto o autoinmunitaria

La causa más común de hipotiroidismo es la denominada Tiroiditis de Hashimoto, que da lugar a una destrucción progresiva del tiroides (es como si el organismo no reconociera al tiroides como propio, por lo que procede a su destrucción por medio de anticuerpos que produce el sistema inmune). Esta afección es muy común en mujeres a partir de los 40 años, aunque puede darse en los varones y a otras edades.

2-Hipotiroidismo transitorio durante el embarazo

3-Tiroiditis posparto

Suele ser asintomática, por lo que la mayoría de las veces no se diagnostica..

4-Defectos congénitos

5-Otras causas de hipotiroidismo

Terapias de radiación en el cuello para el tratamiento de cáncer.

Extirpación quirúrgica de parte o de toda la glándula tiroidea.

Tiroiditis granulomatosa subaguda: aparece después de una infección vírica. Comienza con una inflamación de garganta, que consiste en un dolor en el cuello que cada vez se vuelve más doloroso, y se presenta generalmente con una fiebre ligera.

Tratamiento con litio empleado en problemas de psicosis maniaco-depresivas.

Carencia crónica de yodo en la dieta

DIAGNOSTICO

Examen clínico realizado por un médico.

Exámenes de laboratorio: medición de TSH, T4, ACS ANTITIROIDES

TRATAMIENTO

Requiere terapia de por vida. El tratamiento del hipotiroidismo consiste en la reposición de la hormona tiroidea T4. El medicamento que se usa con mayor frecuencia es la levotiroxina. Se prescribirá la menor dosis posible que restablezca los niveles normales de esa hormona.

La meta del tratamiento es alcanzar y mantener el nivel de la TSH en el rango normal. Una vez que se ha establecido su dosis adecuada de tiroxina, la prueba de TSH deberá hacérsele una vez al año.

BIBLIOG. Saegre, Asociación americana de patologías tiroideas