Macá Tobiano: el trabajo de protegerlo contado en primera persona

En esta entrega de Agenda Verde, Tamara Zalewski  cuenta los esfuerzos para preservar esta especie autóctona. La columna a las 12 por FM Andina.
Macá Tobiano: el trabajo de protegerlo contado en primera persona
12/10/2021

Nacida en los ’80, pertenezco a una generación que ya creció escuchando de especies en peligro de extinción: pandas, elefantes, tigres y también de especies más cercanas como los pingüinos y las ballenas. Por eso, probablemente no sea casualidad que, cuando en 2015 estando metida en la profundidad de la Meseta del Lago Strobel me presentaron al Macá Tobiano, su historia me conmoviera tanto.

Descubierto por la ciencia recién en 1974, el Macá Tobiano es una pequeña ave zambullidora que se reproduce cada verano en las lagunas de altura en las mesetas del oeste de la provincia de Santa Cruz y en otoño migra a los estuarios de los ríos Santa Cruz y Gallegos para pasar el invierno. A pesar de habitar en un sitio tan remoto, las acciones del hombre están afectando a sus poblaciones de tal manera que en 2012 se lo clasificó como Críticamente Amenazado de extinción. Solo cerca de 750 individuos sobreviven, menos del 20% de la población originalmente conocida y de no hacer nada, en 10 años la especie podría desaparecer completamente. Para evitar este trágico desenlace, un grupo de apasionados/as conservacionistas pusieron inmediatamente manos a la obra y en 2010 crearon el Proyecto Macá Tobiano, al que me finalmente me sumé en 2019.

Evitar una extinción ¿Cómo?

Si pasamos sin prestar atención podemos creer fácilmente que las estepas de la Patagonia Austral son una inmensidad vacía, visitada solo por vientos helados que vienen cruzando la cordillera. En demasiadas ocasiones, y no inocentemente, se las llamó desierto. Pero estas tierras, en que la mayor parte de la vida sucede al ras del suelo, también habitan personas resistentes, y especies con adaptaciones únicas a las inclemencias climáticas, como el Chinchillón Anaranjado, los Guanacos y, por supuesto, el Macá Tobiano.

Tan remotas están las lagunas que habita el Macá Tobiano, que para conocer su historia y salvarlo de la extinción, debemos realizar jornadas completas de viajes en camionetas, y asegurarnos de llevar por lo menos 3 termos de agua caliente para no quedarnos sin mate a mitad de camino. Estos viajes en camioneta son la oportunidad perfecta para conocernos si es la primera vez que salimos al campo juntos, o para ponernos al día si hace mucho que no nos vemos. Es normal que pase más de un año sin que compartamos horas de trabajo. También, es la oportunidad perfecta para hacer planes, de los inmediatos, urgentes, necesarios, pero también para soñar. Y si por alguna razón se hace silencio en la camioneta alguien siempre pregunta ¿Hago mate? Y prepárense, que la charla arranca dicharachosa de nuevo.

Tras recorrer lentos caminos de piedras y pozos, de adivinar huellas entre los coirones, siempre llegamos a las lagunas a pasar unas semanas con el macá. Necesitamos alguna fuente de agua cercana si vamos a pasar varios días en la zona y también algo de reparo. Las lagunas en las mesetas se forman por acumulación de agua en depresiones, y si armando las carpas bien pegadas a sus paredones, podemos escaparnos por un rato del viento. Ahí también vamos a cocinar, comer, descansar y forjar recuerdos y vínculos de gran respeto entre nosotros y con la naturaleza.

En marzo de este año, acampamos en “Las Rodríguez”, un núcleo de lagunas de entre las más de 1000 que hay en la meseta del Lago Strobel. Fuimos a anillar individuos de Macá Tobiano. Durante los últimos 10 años de trabajo, hemos aprendido muchas cosas sobre la especie, su ciclo de vida y sus amenazas. Pero sus rutas migratorias son aún difíciles de dilucidar y el anillado es la mejor manera que disponemos hoy para conocerlas. Siguiendo un riguroso código de color y numeración, y dedicando numerosas horas de observación, podemos ir aumentando el conocimiento disponible: aprendemos sobre la fidelidad de los macaes a sus lagunas reproductivas, cuales visitan durante las migraciones y su tasa de supervivencia de un año a otro.

Pero buscar individuos anillados fue y será tarea de otros campamentos. Anillar macaes es una tarea delicada, que solo puede hacerse en noches de absoluta calma, en total silencio y no deben pasar más de 5 minutos entre la captura del individuo y su liberación. Como equipo debemos estar super organizados y coordinados: tener todo el material listo y entender bien el trabajo de cada uno. No hay margen para el error. No podemos olvidarnos nada. Pasará por lo menos un año antes de que volvamos a tener la oportunidad de realizar esta tarea.

Cada campaña a las lagunas del Macá Tobiano solo es posible gracias a una inmensidad de trabajo previo. Los recursos económicos necesarios no son pocos: camionetas, combustible, carpas, instrumental, equipos de radios, teléfonos satelitales, comida. Pero también la logística previa del equipo, ¿quiénes van? ¿desde dónde? ¿Tenemos los permisos? ¿Avisamos en las estancias que vamos a pasar y vamos a estar acampando allí?

Durante todo el año un equipo de 25 personas se prepara para poder ir a las mesetas: investigaciones, presentaciones a fondos, informes y rendiciones, clasificación y análisis de datos, presentaciones de los resultados en revistas científicas y congresos, notas periodísticas, mantenimiento de la infraestructura y las camionetas, compra de materiales, instrumental, ropa de abrigo. Sabiendo todo el esfuerzo que se hace para poder llevar al equipo a las lagunas, sabemos lo importante que es hacer las tareas a conciencia, maximizando cada salida. Por eso en cada visita a las lagunas tomamos tantos datos como nos es posible. Censamos cada laguna ¿Qué aves comparten la laguna con el Macá Tobiano? Tomamos muestras de agua ¿Cómo son las lagunas que eligen los macaes? ¿Y las que no elige? También tomamos muestras de crustáceos y de insectos acuáticos. ¿Hay suficiente comida disponible para el Macá? Nos interesa conocer y proteger no solo al Macá, sino también los ambiente en que habita y el conocimiento científico riguroso es la mejor herramienta con que contamos para tomar decisiones efectivas para su conservación.

Evitar una extinción ¿Por qué?

Existe una dimensión ética que exige que respetemos la vida y también existe una dimensión estética: el Macá Tobiano es cautivante y si todavía no vieron su cortejo ¡búsquenlo! - Hay varios videos en YouTube: les prometo que se van a fascinar -.  Pero más urgentemente, existe una dimensión práctica: a nivel mundial enfrentamos una crisis de pérdida de biodiversidad, causada por los modelos de éxito y progreso de la civilización occidental, cuyas consecuencias afectan no solo a las comunidades animales y vegetales, sino que también a las humanas. Evitar las peores consecuencias de esta crisis depende de nosotros.

La buena noticia es que todos los recursos y todo el apoyo que recibimos y destinamos a cuidar al Macá Tobiano protegen también a muchos otros habitantes de las estepas patagónicas: a la Gallineta Chica, al Chorlito Ceniciento, al Chinchillón Anaranjado, al Pato de los Torrentes, a los Choiques, los Guanacos, a los Cauquenes, y sobre todo, nos permite idear, pensar y crear otros futuros posibles para las comunidades que acá vivimos. El Macá Tobiano es un verdadero guardián de las estepas australes. Sabemos que somos muchos más que los 25 que acampamos en las lagunas cada verano, cientos de muchos más y por ese apoyo, esa ayuda y ese acompañamiento estamos infinitamente agradecidos.

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