viernes 24 de mayo de 2024    | Nubes -4ºc | Villa la Angostura

“Lacan, freudiano”: los virajes que aportó el psicoanalista francés

En esta entrega, Violeta Paolini explica las similitudes  diferencias entre ambos padres de la Psicología. Su columna a las 12 por FM Andina   
05/07/2023
“Lacan, freudiano”: los virajes que aportó el psicoanalista francés

                               “Sean ustedes lacanianos, si quieren. Yo soy freudiano.”

                                                            Lacan, Conferencia de Caracas, 1980

Hablaba en aquel entonces, al final de su enseñanza, de lo que hoy conocemos como clínica nodal: sus tres registros imaginario, simbólico y real y de los tres de Freud: inhibición, síntoma y angustia. Dirá que su único invento es el objeto pequeño a. (Luego hablará del cuarto nudo que es el sinthome, tema para otra ocasión)

Lacan retoma a Freud y lo lee de otro modo que los post-freudianos. Si bien respeta a muchos analistas a los cuales nombra en su Seminario, hace una lectura y reescritura de Freud, que podemos ubicar mucho más precisamente en relación a lo que llamó “goce”, diferenciando lo pulsional en Freud, cuestión interpretada de diferentes maneras hasta que aparece Lacan como lector de Freud. Un lector no va de suyo. Es decir que va a la letra, pero no sin la clínica, y sus efectos. Trabaja allí lo que va descubriendo y elucidando de su trabajo en el consultorio. Y le da varios virajes al descubrimiento freudiano. Va más allá del Padre, podríamos decir. Y se sirve de él, si ahora usamos términos lacanianos, de la buena manera.

Otros dichos de la transmisión de Lacan: “no supero, mejoro”, “fracaso mejor”, o sea, advertidos de agujero estructural, que mantiene abierta la X, para continuar en posición de aprendientes, en tanto analistas.

Lacan da sus seminarios durante 30 años y en el recorrido de su enseñanza podemos marcar los giros con los cuales pensamos la lógica de la cura, tal como lo planteará Miller hasta nuestros días. A quien tuvimos el gran gusto de escuchar en las últimas semanas presentando “El nacimiento del campo Freudiano”, y en la anterior “Cómo terminan los análisis”.

Temas absolutamente actuales y pertinentes a la época en la que vivimos.

Por eso, cuando en el programa anterior surgió el pedido de puntuar en 10 items aproximadamente las diferencias entre Freud y Lacan, les diría que más que contabilizar o intentar explicar, lo que me evocó ese pedido fue este punto cuando recordé las propias palabras de Lacan, mencionadas al principio.

Es crucial la aparición de Lacan en la historia del Psicoanálisis, como acontecimiento, hay un antes y un después. Pero también es cierto que leer a Freud, quien tiene una escritura preciosa, y por eso a veces se cree o  confunde como si fuese de más fácil lectura; luego leer a Lacan y luego volver a leer a Freud, con una lectura lacaniana, y con la lectura de Miller, Laurent y otros que nos despejan tan complejas cuestiones, (a los que les estamos muy agradecidos/as, quienes formamos parte de la Asociación Mundial de Psicoanálisis, puesto que sin ellos, recuerdo cuando estudiaba en la Universidad, se hacía muy difícil según quien transmitiera el Psicoanálisis), hace ver que efectivamente por algo Lacan dice que es freudiano, dada la enorme genialidad del creador del Psicoanálisis.

Retomo así la columna anterior y esperando la conversación con ustedes en la Radio, los saludo con affectio societatis, muchas gracias.

 

Violeta Paolini Psicoanalista Miembro de la Escuela de la orientación Lacaniana y la Asociación Mundial de Psicoanálisis.    

Temas de esta nota
Te puede interesar
Últimas noticias