EMERGENCIA AMBIENTAL

La estación de bombeo volvió a fallar: ya son cinco los derrames cloacales desde que se inauguró

Desde 2020, los líquidos cloacales crudos terminan en el arroyo Piedritas cada vez que el sistema colapsa. Vecinos aseguran que existen fallas estructurales nunca corregidas y advierten que la obra original está mal hecha.
28/01/2026

Villa La Angostura registró un nuevo derrame de líquidos cloacales crudos en la estación de bombeo ubicada sobre el Arroyo Las Piedritas. Es la quinta vez desde que la planta comenzó a funcionar, un dato que vuelve a poner en foco las advertencias realizadas antes de su inauguración.

Es muy recurrente, y no hace tanto que funciona esta planta”, afirmó Alberto Cervantes, vecino lindero al predio afectado.

Una advertencia que se cumplió punto por punto

Desde la etapa de proyecto, vecinos y especialistas advirtieron que la planta debía construirse directamente en la zona baja del Barrio El Once, evitando una estación de bombeo que impulsara los efluentes cuesta arriba.

Se dijo hasta el cansancio: si esto sale de régimen por alguna razón, la mierda va derecho al lago ¿Por qué? Porque va al Arroyo Las Piedritas y de ahí al lago”, indicó Cervantes ayer en FM Andina.

A pesar de esas advertencias, la obra avanzó con el diseño cuestionado. Hoy, los hechos confirman aquel escenario temido.

De los ‘golpes de ariete’ a la impericia

En episodios anteriores, las autoridades atribuyeron las fallas a un supuesto “golpe de ariete”, un fenómeno hidráulico que puede generar sobrepresión en cañerías. Sin embargo, en este último derrame la explicación fue distinta.

Hoy dicen que no es lo mismo que se rompía siempre, que fue una maniobra que hicieron en la estación de bombeo. Pero la consecuencia es la misma: el rebalse de la colectora”, indicó el vecino que dialogó con los operarios del EPAS que trabajaron ayer en el lugar. 

Para Cervantes, el problema de fondo es otro: “Esto no se rompe por el golpe de ariete. Se rompe porque está mal hecho”.

Fallas estructurales nunca corregidas

El vecino aseguró que técnicos de la propia empresa operadora reconocieron fallas graves en la instalación.

Hay bridas donde los caños no están alineados, están forzados y eso se manifiesta siempre en una pérdida, tarde o temprano”, aclaró.

Es una obra mal hecha, y que se enoje quien se enoje. Es una obra de mierda hecha para la mierda”, sentenció Cervantes.

Según denunció, la solución definitiva fue prometida pero jamás concretada: “Dijeron que iban a traer una curva nueva, una pieza que nunca llegó. Nunca hicieron una reparación definitiva”.

El impacto cotidiano: calles, niños y riesgo sanitario

Más allá de los argumentos técnicos, el derrame afecta directamente a los vecinos.

Nos dejan cinco días sin poder sacar los autos porque rompen la calle para ‘arreglar’ lo mismo de siempre”, sostuvo Cervantes.

La situación se vuelve aún más grave por la presencia de niños en la zona: “Acá hay chicos de tres, seis, once años. A la tarde juegan con la bicicleta, en la tierra. Ahora van a estar jugando en la mierda”, denunció con crudeza.

Cómo funciona el sistema que falla una y otra vez

El sistema cloacal recolecta los residuos domiciliarios y los conduce hasta la estación de bombeo ubicada en la parte baja del Barrio El Once. Desde allí, grandes bombas impulsan los efluentes hacia la Planta de Tratamiento de Efluentes Cloacales (PTEC), ubicada cerca del hospital y la Laguna El Calafate.

Cuando la estación sale de funcionamiento —por errores operativos o fallas estructurales— los líquidos crudos no tienen contención y terminan desbordando hacia el arroyo y de ahí hacia el Lago Nahuel Huapí en la Bahía Craf en el barrio Las Balsas.

Una obra cuestionada desde el inicio

La planta fue inaugurada en junio de 2020, pero según los vecinos nunca funcionó de manera estable.

A cinco años de su inauguración, el quinto derrame vuelve a dejar en evidencia que el problema no es accidental, sino estructural y reiterado.