ADIESTRAMIENTO CANINO EN CASA

Cómo deben comer los perros y por qué evitar "platos antiansiedad"

La alimentación no es solo nutrición: es conducta. En su columna radial, Adriana Martinelli reveló cómo deben comer los perros para evitar ansiedad y riesgos.
21/02/2026

La escena es cotidiana: se sirve el alimento, el perro se abalanza y en segundos el plato queda vacío. Frente a eso, muchos dueños recurren a recipientes con laberintos internos para obligarlos a comer más despacio. Sin embargo, la adiestradora canina Adriana Martinelli advirtió en FM Andina que esa práctica puede ser contraproducente.

Para nosotros es solo un plato de comida. Para él es supervivencia”, explicó durante su columna radial.

El momento más vulnerable del día

Martinelli insistió en que la comida no es un acto neutro para el perro. Desde su genética, comer implica exposición.

En el momento en que el perro come, está vulnerable. En estado salvaje, ese es el instante en que puede ser atacado”, señaló.

Aunque hoy vivan dentro de una casa, los perros no dejaron de responder a su biología. No están condicionados por redes sociales ni por la vida urbana moderna. Siguen funcionando como especie.

 

Por eso, cuando el tutor deja el plato en el piso y se va a hacer otra cosa, el perro interpreta que debe cuidarse solo. ¿La consecuencia? Comer lo más rápido posible.

La diferencia entre ordenar y calmar

Uno de los primeros consejos que compartió la especialista es no entregar la comida de inmediato.

No le voy a pedir que se siente. Voy a esperar. Cuando el perro ve que no le doy la comida enseguida, se sienta solo. Ahí baja la ansiedad”, explicó.

La diferencia es clave: una orden puede ser obedecida con ansiedad. En cambio, cuando el perro se sienta por iniciativa propia, su nivel de activación desciende de manera natural.

Luego, recomienda colocar el plato en el piso y permanecer de pie al lado.

Si me doy vuelta o me voy a lavar los platos, el perro siente que no lo estoy cuidando. Entonces come rápido para terminar antes”, afirmó.

La postura corporal comunica protección. Y en el lenguaje físico canino, quedarse al lado es equivalente a decir: “Estoy vigilando mientras comés”.

Por qué no recomienda los platos “anti ansiedad”

En los últimos años se popularizaron los llamados platos “come lento”, con divisiones y laberintos internos. Según Martinelli, lejos de solucionar el problema, pueden aumentarlo.

El perro ya quiere comer rápido por su genética. Si encima le pongo un plato que no le permite hacerlo, le estoy generando doble estrés”, sostuvo.

La lógica es simple: el animal siente urgencia por terminar. Si encuentra obstáculos físicos, la frustración aumenta.

El momento de comer debería ser el premio mayor del día, no un desafío”, remarcó.

Sus recomendaciones concretas:

 No utilizar platos con laberintos ni obstáculos.

 No dejar el alimento disponible todo el día en modalidad autoservicio.

No retirarse ni distraerse mientras el perro come.

Establecer horarios fijos.

Permitir que el perro baje la ansiedad antes de servir.

Permanecer de pie al lado del plato mientras se alimenta.

El riesgo de comer en exceso

Otro punto que abordó fue la ingesta compulsiva. Si un perro accede a grandes cantidades de alimento —por ejemplo, una bolsa abierta— puede sufrir torsión gástrica, una urgencia veterinaria grave.

Si comió de más, hay que mantenerlo en movimiento y avisar al veterinario inmediatamente”, advirtió.

Recordar que sigue siendo perro

Para Martinelli, el error más frecuente es intentar educar al perro desde una lógica exclusivamente humana.

Queremos educarlo, pero nos olvidamos de que sigue siendo perro”, resumió.

Comprender cómo deben comer los perros no es un detalle menor. Es reconocer que su conducta tiene raíces biológicas profundas y que muchas veces, con pequeños cambios en nuestra actitud, podemos reducir ansiedad, prevenir riesgos y mejorar su bienestar.

A veces, la solución no está en comprar un nuevo accesorio, sino en volver a entender la naturaleza del animal que tenemos en casa.