CUARTA TEMPORADA

Juguete Rabioso: hoy compartimos “Los biempensantes”, de Beloure

El asfixiante relato de un hombre que se vuelve invisible frente a la corrección política. Una disección sobre el rechazo, el silencio y la violencia de ser ignorado.
09/05/2026

Ante el agobio de la desventaja 

queda la alternativa de ser bufón o ermitaño. 

Pero, indolente, 

como soy o como me hicieron,

preferí volverme invisible. 

 

José Emilio Pacheco, Los días que no se nombran (2011)

 

 

De reojo los miraba.

La postura inicial había sido hacia adelante, con el cuerpo enfrentado hacia el grupo en el que había sido asignado junto a otros colegas. Les dieron el problema, los ejes, los criterios de análisis. Con estos parámetros debían comenzar a abordar la problemática, reflexionar en contexto, analizar bajo esas categorías y finalmente, volcar las observaciones y conclusiones del caso.

Aunque diversos eran los campos de formación, todos procedían de un marco amplio común. Sin embargo, no pasó mucho tiempo hasta darse cuenta de que cada palabra suya caía en el vacío o era ignorada. Se comenzó a preguntar si eran las formas, si era el tono, si era el contenido. Intentó simular las formas, el tono, el contenido, pero el resultado continuó siendo el mismo: era olímpicamente ignorado. Hasta que comprendió que nada de lo que dijera sería válido.

¿Cómo será saberse siempre escuchado, validado? ¿Cómo será recibir la aprobación y el aplauso, incluso cuando digas una soberana estupidez? ¿Cómo será estar en el cuero de los biempensantes, los políticamente correctos, los catalogados desde el inicio como "necesarios"? ¿Cómo saben las palabras correctas, las que gustan ser oídas, las que endulzan? ¿Dónde queda lo que nadie quiere decir o escuchar: los errores, los vacíos, los malos resultados?

Rodeado de los biempensantes como si de un islote se tratase, comenzaron los síntomas: se le cerraba el pecho al escuchar los discursos acertados y asertivos. El estómago se le arrugaba apretado por una cuerda, la misma estrangulándole la garganta. Las sienes le latían sin ritmo. Las manos y los pies se le fueron helando e insensibilizando. Fue consciente de que cuanto más tiempo pasara con los biempensantes ignorándolo alrededor, más difícil sería evitar la implosión.

Sintió terror de sí mismo: ¿y si estallaba? ¿y si no podía contener el llanto o la risa histéricos? ¿Qué harían con él? ¿Harían explícito lo que ya era evidente: la segregación, el encierro, el ostracismo público? ¿O continuarían ignorándolo como si nada ni nadie hubiese estado sentado junto a ellos? De pronto descubrió que ya no estaba dentro del grupo, que de a poco lo habían dejado en un extremo de la mesa aunque seguía junto a ellos. Él seguía allí, haciendo de cuenta de que estaba integrado. No lo miraban. Cuando hablaba, no lo escuchaban. O bien lo miraban de reojo, con desaprobación cada vez que decía lo que no querían escuchar. Lo miraban unos segundos y luego seguían la conversación como si nadie hubiese hablado, la conversación salvadora de mundos, de los mundos biempensantes.

Hicieron un break para tomar café e ir al kiosco. Él decidió quedarse allí, para comer una fruta que había llevado. Bocado tras bocado fue intentando llenar el hambre feroz de sentirse amigo, compañero, hermanado con otros, con la sociedad que lo escupía. Comió hasta saciarse. Hasta ser solamente una boca masticando y luego unos dientes golpeando sin tener que masticar.

Volvieron del recreo con las manos llenas: café, bizcochos, torta de limón y alfajores de maicena. No preguntaron por él, ni dónde estaba ni a dónde se había ido. Nadie se percató de que no había salido, nadie se percató de que estuviese allí todavía.

Los homogéneos, los complacientes, los biempensantes se sentaron a comer a sus anchas.

 

*

BELOURE es el seudónimo de Cintia Carolina Mansilla, nacida en prov. de Bs. As, profesora de Lengua y Literatura (UNRC), diplomada en Educación, imágenes y medios (Flacso) y actual Tesista por la Maestría en género, sociedad y políticas públicas (FlacsoPrigepp).

En 1997 participó en la V Antología literaria de cuentos y poesías. Reflejos del alma. En 1998 recibió Mención de honor en el 3° Concurso Provincial de Poesía y Cuento Suburbano, (Dir. Gral. de Cultura y Educación. Prov. de Bs. As).

Publicó su primer libro en 2021: Lo que el tiempo se llevó. Relatos sesgados. En 2022 publicó el poemario Ambedo, místico y subliminal, junto a Gisele Faya y Carolina Massa.

Desde 2018 reside en San Martín de los Andes. En 2024 formó parte de la Poesía del Sur de Neuquén. Antología de Poesía Contemporánea, organizada por el Gobierno de la Provincia.

En 2025 publicó su tercer libro: Costura invisible. Relatos huérfanos.