PSICOANÁLISIS EN LA CIUDAD

"La argentinidad al palo” Identificaciones y singularidades

A partir del fenómeno social que despierta el fútbol y los grandes eventos colectivos, la psicoanalista Violeta Paolini propone una reflexión sobre las identificaciones, la construcción del “nosotros” y las tensiones entre pertenencia colectiva y singularidad individual. Su columna a las 11.40 por FM Andina
27/05/2026

Ante la cercanía de lo que implica para los argentinos un hecho social como es el Mundial de fútbol, surgió la pregunta sobre el fanatismo que un acontecimiento así provoca en la sociedad.

Pensé entonces en “Psicología de las Masas y análisis del yo”, de Freud, como es el caso de la identificación en masa donde todos los miembros se identifican entre sí, poniendo en un mismo lugar y dirigiendo la libido el objeto o al Ideal del yo. Allí se disuelve la individualidad.

  Constatamos la delicadeza que implica en nuestra práctica situar cada caso en singular, más allá de las convenciones del para todos lo mismo, es decir, nuestra ética nos exige escuchar la singularidad que se borra en el colectivo.

Pensar que sabemos quienes somos y que los miembros de nuestro grupo de pertenencia son iguales o muy parecidos nos da tranquilidad. Sin embargo, este “sentimiento de identidad” nos trae muchos problemas y más que responder a ninguna esencia y, menos aún, a ninguna realidad, es la consecuencia de nuestras identificaciones más imaginarias.

La identificación es un proceso fundante del psiquismo: la primera identificación en que el niño, aún balbuceante, dice “yo” es necesaria para su estructuración mental. Pero es tan necesaria y fundamental como ilusoria, porque cuando cualquiera dice “yo” solo se está identificando con algunos aspectos de sí mismo, normalmente con los que más le gustan, que más responden a sus ideales. Y, a la par, deja fuera, desconoce aquellos aspectos de sí mismo que no le gustan y que con facilidad proyecta sobre los otros. Así mantenemos la ilusión primera de que “yo” o “nosotros” somos estupendos.

Entonces, el “nosotros”, que incluye a los que considero que son como yo, crea directamente el “ellos” y los separa del grupo. Es como un muro. Los mecanismos actuantes son el Ideal y la segregación: el primero borra toda diferencia entre los que se incluyen en un mismo grupo; la segunda borra cualquier parecido o igualdad con los que no forman parte de él hasta volverlos radicalmente diferentes e intolerables.

Se necesita un esfuerzo civilizatorio tenaz para que las relaciones con los otros no queden reducidas a este “yo/tú”, “nosotros/ellos” fundante. Nada asegura que sea posible ir más allá. Ni nada asegura, cuando lo hacemos, que no podamos volver a esa lógica en cualquier momento. El esfuerzo ético en el plano individual y colectivo ha de ser constante”. (Margarita Alvarez)

Tal vez en una época en la que carecemos de Ideales, sea un intento de unirnos bajo una misma bandera.

Los esperamos para conversar con ustedes en al Radio, gracias por sus mensajes!

 

Violeta Paolini, Psicoanalista Miembro de la EOL y AMP

Temas de esta nota