Retención de las obras de Guillermo Galetti: se resolvió la irrisoria situación generada por la Aduana
La increíble novela que desató la Aduana argentina con la retención de las obras de Guillermo Galetti llegó a su fin.
La irrisoria situación se generó porque ningún funcionario de la dependencia nacional se tomó el trabajo de comprobar que el artista local era el autor de esos trabajos y los había llevado a España para presentarlos en un programa de Televisión y no, como conjeturó Aduana, era comprados por Galetti en el viejo continente e importados al país. Entonces catalogó todo como “importación de obras de arte” y le exigió un pago de más de 1500 dólares en trámites aduaneros para liberarlas.
En dialogo con FM Andina, Guillermo Galetti explicó cómo se enteró del problema: "A los días de volver de España me llegó una notificación por correo electrónico en la que me explicaban que las obras habían quedado retenidas en aduana por una presunción de importación de arte. No había maneras lógicas de diálogo con la aduana, esos trámites tienen que hacerlo gente especializada que obviamente hay que pagar".
Para resolver la situación, Galetti tuvo que contratar una empresa despachante de aduana. Afortunadamente, la producción del programa español "El Hormiguero" asumió los costos. "La producción del programa tuvo que pagar esa suma de dinero de manera muy eficiente y muy responsable", afirmó Galetti.
El artista también mencionó la falta de flexibilidad de la Aduana argentina: "En ningún momento se tomaron el trabajo de ver realmente de qué se trataba lo que tenían ahí guardado”. Cabe mencionar que con solo sentarse a ver un video del programa o seguir tu cuenta de Instagram de Galetti, se hubiera aclarado todo, pero “no hubo forma de que entren en razones”.
Finalmente, después de varios trámites y gestiones, las obras fueron devueltas al taller de Galetti. "La sensación es que es como una especie de táctica para cobrar algo, vaya a saber uno por qué, porque esto no admite lógica", reflexionó el artista.
Galetti no fue el único en enfrentar problemas con la Aduana. Tras hacer pública su situación, recibió numerosos testimonios de personas con experiencias similares. "Cuando publiqué esta situación recibí por lo menos mil testimonios en los que la gente me explicaba casos mucho más graves, como recibir medicamentos especializados o aparatos médicos retenidos", indicó.