2025-06-22

Injusticia y privilegios: por medio de un carta abierta, Panessi interpela al gobierno local

El ex intendente expone el presunto uso indebido de calles públicas por parte del Club Cumelén y la falta de respuestas a vecinos que aún esperan una vivienda prometida hace décadas.

Me dirijo a este medio para expresar mi profunda preocupación por la constante discriminación o aparente indiferencia que ejercen los responsables del Ejecutivo y  del Legislativo municipal en nuestro pueblo.

En la foto número uno se observa la ampliación de una construcción en el acceso del Club  Cumelén, la cual avanza sobre calles públicas.

Esto genera preguntas inevitables:

 ¿Qué agrimensor fue responsable de realizar los certificados correspondientes —amojonamiento, deslinde, retiros, final de obra, entre otros?

¿Se hicieron estos trámites? ¿El Secretario y los funcionarios del área de Obras Particulares los aprobaron? ¿Hubo alguna excepción tratada en el Concejo Deliberante?

En la foto número dos se ve a vecinos de nuestra localidad reclamando, ante autoridades municipales, provinciales, fuerzas públicas y la comunidad en general, respuestas efectivas respecto a un lote o vivienda prometida por las autoridades hace casi 20 años. Aquella promesa, recordada como una estafa, se concretó bajo la figura de un canje de tierras, cambiando un Mercedes Benz por seis vehículos usados, algunos sin motor y con documentación irregular.

Mientras ciertos ciudadanos usufructúan (a mi entender, sin convenio alguno) espacios públicos, gozando del privilegio de prohibir la circulación por calles y terrenos que les pertenecen a todos —según se dijo, cerca de 11 hectáreas—, otros vecinos esperan, con creciente desesperanza, que el Estado les brinde la posibilidad de acceder a una vivienda propia, ya sea a través de un lote con servicios o una solución habitacional integral.

Menciono estas dos imágenes porque, como expresé en su momento, apoyo que pueda realizarse una enajenación de tierras al pueblo en favor de los vecinos de Cumelén, siempre y cuando, como contrapartida, estos cedan tierras con fines urbanísticos, destinados a espacios comunitarios: viviendas sociales, escuelas, gimnasios, edificios públicos, etc. Una causa justa y necesaria.

Reitero lo que dije anteriormente: no me interesa qué reposera usa un residente del Club, ni qué traje de baño elige para ir al lago, ni qué hace con su vida personal. Y sospecho que a la gran mayoría de los vecinos tampoco.

Si existiera alguna duda respecto a esta posible permuta, propongo incluso que se convoque a un plebiscito.

Vale recordar que los habitantes del Club Cumelén también están ocupando ilegalmente espacios públicos. Ya en la década del '90 hubo un fallo judicial que no les otorgaba derechos sobre esos terrenos. De hecho, la Municipalidad tuvo que defender su posición hasta en la Corte Suprema. Por lo tanto, al no existir convenio vigente, la administración municipal estaría en condiciones legales de demoler la estructura de control de acceso al predio.

Ambas imágenes me duelen profundamente. La primera, por la continuidad de privilegios amparados por la pasividad de nuestros siete concejales y todos los integrantes del Ejecutivo Municipal. La segunda, aún más, por la injusticia: vecinos de toda la vida, que un día lloraron de alegría al recibir una promesa, hoy lo hacen de tristeza ante su incumplimiento.

Espero que estas imágenes y esta carta despierten el interés y el compromiso de los responsables municipales, para que actúen con equidad, justicia, amor por el pueblo, y con la responsabilidad verdadera que exige el cargo para el cual fueron elegidos.

Atentamente,

Hugo O. Panessi

D.N.I. 12.479.434

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