Guillermo Galetti presentó un Sol de Mayo en movimiento por el Día de la Independencia
Con motivo del Día de la Independencia, el artista visual Guillermo Galetti presentó una impactante escultura móvil que reinterpreta el clásico Sol de Mayo, símbolo patrio argentino, desde una mirada contemporánea y crítica.
La obra propone una revolución literal y simbólica: el sol no solo gira, sino que elige qué cadenas impulsan la libertad y cuáles deben romperse para alcanzar una transformación real. Lejos de exaltar la violencia o el poder concentrado, Galetti recupera la sabiduría ancestral de los pueblos originarios, representada en la figura del dios inca Inti, para proponer un camino hacia el equilibrio y la pureza.
La pieza se construye en base a un mecanismo que permite el movimiento rotatorio, simbolizando una libertad que no surge del arrebato o la imposición, sino de una reflexión profunda. Así, los eslabones de las cadenas cobran un papel central: algunos sostienen el avance colectivo; otros, deben ser quebrados por su carga opresiva.
“Lo que impulsa a una Nación no es la voluntad de unos pocos, sino la fuerza compartida de su gente”, expresó Galetti durante la presentación de la obra, en alusión directa a los contextos históricos y actuales que atraviesa el país.
En palabras del artista, la escultura encarna “lo mejor de un lado y del otro”. Una metáfora sobre los opuestos que habitan en toda construcción social: tradición y modernidad, pasado y futuro, espiritualidad y acción. El Sol de Mayo en movimiento no impone, sino que invita a pensar qué significa hoy la libertad.
La obra estará expuesta durante toda la semana en un espacio público a confirmar, para que la comunidad pueda interactuar con su mensaje y resignificar los valores patrios desde una mirada integradora.