Hermetismo del Municipio y del EPEN profundiza la incertidumbre por el conflicto de las mensuras en calle Osa Mayor
Un conflicto originado por las diferencias entre antiguas y nuevas mensuras de la calle Osa Mayor, en el barrio Las Balsas, mantiene paralizada la ampliación de la red eléctrica hacia un sector donde varias familias ya construyeron sus viviendas pero todavía no cuentan con el servicio.
Tal como publicó Diario Andino la semana pasada, el inconveniente salió a la luz cuando un desarrollador fraccionó un terreno en varias parcelas para su comercialización. Como condición para autorizar el loteo, el Ente Provincial de Energía del Neuquén (EPEN) exigió la repotenciación de la red eléctrica, motivo por el cual el propietario adquirió el transformador requerido.
Sin embargo, dentro del mismo predio ya existía un transformador perteneciente al EPEN, instalado originalmente sobre un terreno privado. Para regularizar esa situación y evitar el traslado del equipo, el desarrollador donó al organismo provincial una parcela de aproximadamente 160 metros cuadrados, donde quedó formalmente emplazada la subestación.
Cuando el propietario solicitó la electrificación de las nuevas parcelas, el EPEN respondió que la obra no podía ejecutarse debido a una irregularidad detectada en la mensura de la calle Osa Mayor.
Una reunión sin respuestas
Frente a este escenario, la semana pasada se pautó una reunión entre funcionarios de la Secretaría de Planeamiento del Municipio y personal técnico del EPEN con el objetivo de analizar alternativas para destrabar el conflicto.
Sin embargo, el encuentro terminó rodeado de un llamativo hermetismo.
Diario Andino intentó en reiteradas oportunidades conocer cuáles fueron las conclusiones de esa reunión. Para ello se comunicó con la secretaria de Planeamiento, Andrea Aldea, y también con el área de Prensa del EPEN. En ambos casos no hubo respuestas.
Familias sin electricidad y creciente incertidumbre
La falta de información resulta difícil de comprender teniendo en cuenta que el conflicto afecta directamente a varias familias que ya viven en el sector y que continúan sin acceso al servicio de energía eléctrica.
El silencio oficial mantiene en vilo a vecinos que ya construyeron sus viviendas y aún no pueden contar con un servicio esencial.
Días atrás trascendió que desde el Municipio se analizaban distintas alternativas para regularizar las mensuras y los dominios catastrales, garantizar el ancho legal de la calle y destrabar finalmente una obra de infraestructura esperada desde hace años por los vecinos.
No obstante, la ausencia de información oficial no hace más que profundizar la incertidumbre y alimentar las versiones que sostienen que podrían existir responsabilidades compartidas entre la comuna y el EPEN por la forma en que, años atrás, se resolvieron las instalaciones eléctricas sobre esa misma calle.
El origen del conflicto
La controversia tiene su origen en las diferencias entre las antiguas y las nuevas mensuras de la calle Osa Mayor.
Los primeros planos establecían que la traza debía contar con un ancho de 12 metros. Sin embargo, mensuras posteriores fijaron un ancho cercano a los nueve metros.
La realidad sobre el terreno es aún más compleja. En algunos sectores, la distancia entre líneas municipales no supera los ocho metros, una situación que puede comprobarse a simple vista al observar que las columnas del tendido eléctrico y la red de gas se encuentran enfrentadas sobre veredas opuestas a una distancia inferior a los ocho metros.
"Esa diferencia entre la documentación catastral y la realidad física de la calle es hoy el principal obstáculo que impide avanzar con la ampliación de la red eléctrica."
Mientras tanto, la obra continúa paralizada y las familias afectadas siguen esperando una solución que, por el momento, permanece envuelta en el silencio de los organismos responsables.