Economía circular y ciclo de vida de los productos: ¿qué son y para qué sirven estos conceptos?

Agenda Verde explica esta forma de ver la utilidad de los productos para una menos polución ambiental. Su columna hoy a las 12:00 por FM Andina.  
Economía circular y ciclo de vida de los productos: ¿qué son y para qué sirven estos conceptos?
14/07/2020
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a economía circular surgió en 1990, y se basa en que los residuos son reciclados y reutilizados para generar nuevos recursos, ya sea a través de un mecanismo tecnológico y/o natural. Así los productos, los componentes y materiales que utilizamos deben mantener el mayor nivel de utilidad y valor posible (conservación del recurso), de forma que se reduzca el residuo y la polución, permitiendo conservar (o regenerar en los casos extremos) los sistemas naturales.

Esta filosofía se contrapone a la economía lineal, que fue la que gobernó nuestras sociedades occidentales post guerra hasta la actualidad, con un boom a partir de la década de los ’80, donde el lema era “compre y tire”.

En esa época nacieron conceptos productivos como la obsolescencia programada, que diseña las cosas para que tengan una vida útil corta, y los productos descartables, que simplificaban la tarea de limpieza a costas de generar grandes cantidades de residuos plásticos contaminantes.

 

Sin embargo, para que la economía circular sea sustentable debe ser evaluada en un contexto amplio y no acotado a una parte de todo el proceso.

 Para este tipo de análisis es muy útil la evaluación del ciclo de vida de los productos, ya que permite el desarrollo, la adopción e implementación de la economía circular.

 El análisis del ciclo de vida de un producto o servicio, evalúa de forma integral las vías económicas, sociales y ecológicas a lo largo de toda la cadena de valores, analizando los impactos de estas vías sobre indicadores ambientales como el uso del agua y de la energía, sus efectos sobre el cambio climático y la utilización de materias primas. Así, el análisis del ciclo de vida se puede aplicar para identificar las estrategias de la economía circular que son más beneficiosas para obtener un buen balance entre el consumo de la sociedad y la sustentabilidad ambiental de ese consumo.

 

 

El análisis del ciclo de vida de cada producto que consumimos o cada actividad que realizamos (como por ejemplo el turismo) es confeccionado por equipos técnico-científicos que manejan gran cantidad de información.

Al momento existen algunos análisis de este tipo que podemos consultar, que nos permiten elegir aquellos productos y servicios que sean más sustentables. Un ejemplo destacable al respecto es la ciudad de Ámsterdam, en Holanda, que ha decidido salir de la crisis económica post-covid utilizando los conceptos de la economía circular, basándose en análisis del ciclo de vida de sus producciones y servicios, con la filosofía de que todos los ciudadanos deben contar como mínimo con educación, alimentación, acceso a agua potable y a la salud, y voz política, pero ningún ciudadano ni proceso de la localidad puede poner en peligro el ambiente y los recursos para las generaciones futuras.

Dada la gran polución por plástico en el ambiente, mucha gente está prefiriendo los envases de vidrio, especialmente en bebidas, por sobre los de plástico al considerarlo menos dañino.

 Sin embargo, análisis comparativos del ciclo de vida de estos envases para botellas de vino, incluyendo el TetraPak, indican que el envase TetraPak (en realidad, el menos dañino de todos es un envase que se llama “bolsa caja” que no es muy frecuente de encontrar aún en los comercios de la Villa) es menos dañino para el ambiente, seguida por el PET y con el vidrio como más dañino.

 Esto es así porque la producción del vidrio genera muchos más gases de efecto invernadero, tanto en la producción como en el transporte. Pero el vidrio puede funcionar como envase retornable. Sin embargo, estos estudios muestran que las botellas de vidrio retornables se comparan con las de TetraPak sólo si la distancia en donde se vuelven a rellenar es dentro de los 100 km de donde se utilizan, o sea que solo sería en el caso del comercio y producción locales. Sin embargo, una ventaja del vidrio por sobre otros productos es que se puede reciclar muchas más veces.

¿Qué podemos hacer los vecinos de Villa la Angostura como consumidores? Reducir el consumo de bebidas embotelladas es lo primero, pero además podemos preferir los envases en TetraPak (y pedir al municipio que se ocupe de recuperar esos envases). Además, dado que aún no existen muchos vinos en otro tipo de botella que no sea la de vidrio, podemos enjuagar estas botellas y colocarlas junto con los residuos “secos”. Ya más a largo plazo, debemos comprometernos para exigir a los productores de bienes y servicios que declaren las cadenas de valores holísticas, o sea el ciclo de vida de su producto, en comparación con las alternativas más comunes en el mercado.

Hoy charlaremos sobre esto en la radio. Si querés saber más sobre Agenda Verde, visitá nuestro Facebook o Instagram @agendaverdeangostura, la página web https://agendaverdeangostura.blogspot.com/ donde están recopiladas todas nuestras notas sobre la reducción de residuos y cuidado del ambiente, o escribinos al email: [email protected].

 

Autora: Luciana Elizalde, Editora de la nota: Odette Dub

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