GRUPO ÁRBOL: conociendo a la Ambientalista y Premio Nobel De La Paz Wangari Maathai y su legado

17/10/2023
GRUPO ÁRBOL: conociendo a la Ambientalista y Premio Nobel De La Paz Wangari Maathai y su legado
GRUPO ÁRBOL: conociendo a la Ambientalista y Premio Nobel De La Paz Wangari Maathai y su legado

Wangari fue una extraordinaria mujer casi contemporánea, del 1940 al 2011, nacida en Kenia, ¡¡¡que plantó 47.000.000 de árboles!!! fue la creadora del “Green Belt Movement” que atraviesa África. Fue la primera mujer africana y la primera ambientalista, en recibir el Premio Nobel de la Paz en 2004 por "su contribución al desarrollo sostenible, la democracia y la paz".

A pesar de haber nacido y ser criada en una paupérrima aldea, tuvo la oportunidad de estudiar en Estados Unidos, gracias a una beca que ganó. En 1964 volvió a su tierra con el título de Bióloga, especializada en Química y alemán. Continuó su Maestría y regresó a Nairobi en 1969 como veterinaria. Fue la primer, mujer africana en obtener un doctorado. Casada con un político de su país, tuvo tres hijos. Además, trabajaba a tiempo completo como profesora adjunta. 

Ante la degradación medioambiental sumada a las desigualdades para con las mujeres, Wangari, conectó sus ideas con la necesidad de dar empleo a los desocupados por problemas políticos, lo que la llevó a crear su primer invernadero en el bosque Karura.

En 1977 logró el primer "Cinturón Verde", conocido inicialmente como "Salvar la Tierra" alentando a las mujeres de Kenia, a crear invernaderos por todo el país, buscando semillas en bosques cercanos, para sembrar árboles oriundos de la zona, pagándoles una pequeña contribución, a la vez que eran alfabetizadas y mantenían un registro preciso de lo sembrado. Consiguió financiamientos de empresas privadas y apoyo de Naciones Unidas.

“Pese a haber sido una mujer con educación superior, no me pareció nunca raro trabajar con mis manos, a menudo de rodillas en el suelo, junto a las campesinas, para mejorar sus vidas y el medioambiente. Después de todo, yo era una niña más de la misma tierra. La educación, si algo supone, debería inculcar más respeto por la tierra, porque las personas educadas están en posición de entender lo que se está perdiendo. El futuro del planeta nos concierne a todos y debemos hacer lo que podamos para protegerlo, no necesitáis un diploma para plantar un árbol”

En repetidas ocasiones, Wangari fue arrestada, golpeada, desvalorizada y criticada por su activismo ambiental y la defensa de los derechos humanos, en especial de las mujeres. Ella siguió plantando “árboles de paz”, realizando huelgas de hambre y denunciando injusticias, tratados comerciales ilegales, fraudes políticos, todo eso…

Su marido pidió el divorcio en 1979 aludiendo que Wangari "tenía una mentalidad demasiado fuerte para ser mujer". El juez la sentenció a “que fuera una mujer acorde a las tradiciones africanas, que respetase a los hombres, y que se estuviera callada”.

En 1986 el movimiento se expandió por toda África, para combatir la desertificación, la deforestación, la crisis del agua y la hambruna rural. La atención que el movimiento recibió en los medios, hizo que Wangari Maathai fuera galardonada con diversos premios internacionales, e invitada a numerosas conferencias en el extranjero: Tokio, Viena, Brasil, Estados Unidos, Alemania, etc. Sin embargo, el gobierno de Kenia se opuso a la organización, aludiendo problemas de desacato a las políticas dictatoriales de turno.

Fundó en 2003 el Partido Verde Mazingira de Kenia, y junto a la Coalición Arco iris, que unificaba a la oposición, logró derrocar al partido en el poder.

           

 Autora además de varios libros y cuentos para niños. Decía:

 

—“No hay nada más bello que cultivar la tierra al anochecer. En ese momento del día, en las tierras altas, el aire y la tierra son frescos, el sol se está poniendo, su luz es dorada sobre la cordillera y en las copas de los árboles, suele haber brisa. Mientras retiras las hierbas y presionas la tierra alrededor de los cultivos, te sientes feliz, y desearías que la luz perdurara para poder cultivar más. La tierra y el agua, el aire y el fuego menguante del sol, se combinan para formar los elementos esenciales de la vida y me revelan mi parentesco con la tierra”. W.M.

 

Cuando leí todo esto, supe instantáneamente que quería ponerle su nombre al espacio sacro del bosque, donde mi hija hada danza la vida. Desde entonces, es conocido como “La Estrella de Wangari”.

Así como la estrella de Belén, iluminó y guio a los pastores, Wangari me guiará con su “VOZ”. Desde entonces, es mi musa inspiradora, mi ejemplo ¡Gracias Maestra!

 Ojalá que seamos millones los que alcemos la voz para salvar árboles, y millones, los que salgamos ¡a plantar millones de ellos!

 

Extracto de “SER LA VOZ de los Árboles”   Edit. Puntoyaparte

                                                                                           

 Autora María Viegas @eraseunavezunarbol                                                                                                                                 Para el Grupo