EN PRIMERA PERSONA

¿Y el agua dónde está?

La vecina Pamela Bastida cuestiona la reiteración de cortes de agua potable en Villa La Angostura y reclama una solución definitiva al servicio.
27/09/2026

Sopa otra vez, como decía Mafalda

A quien corresponda:

Nuevamente, 25 de septiembre y estoy sin agua. Hace menos de un mes ya había pasado prácticamente lo mismo: el 29 de agosto se informaron fallas en el subsistema de Puerto Villa y el sistema recién volvió a ponerse en marcha el 1 de septiembre. Fueron días esperando la reparación, días esperando al buzo y, mientras tanto, esperando el camión cisterna. Ahora, otra vez.

El comunicado del 25 de septiembre vuelve a hablar de fallas técnicas, baja presión y posibles cortes. Y vuelve a aparecer la misma solución: el camión cisterna. Perfecto. Pero si trabajo y no puedo quedarme en mi casa esperando a que haga su recorrido, ¿qué hago? Me quedo sin agua. Maravilloso.

No cuestiono al trabajador que maneja el camión ni a quienes salen a resolver la urgencia. Cuestiono que una solución de emergencia termine convirtiéndose en la forma habitual de suplir un servicio que debería funcionar por red.

Mi reclamo es bastante simple: quiero abrir la canilla y que salga agua potable. Pago una tasa municipal que incluye el Servicio de Agua Potable. No estoy pidiendo una gentileza ni que me regalen agua. Estoy reclamando un servicio por el cual pago.

Y esto no empezó ayer. Durante 2026, las propias publicaciones oficiales municipales registraron más de veinte comunicaciones vinculadas con cortes, baja presión, roturas de caños, fallas de bombas o interrupciones del suministro en distintos sectores de Villa La Angostura. Hubo avisos en El Mallín, Centro, Las Balsas, Epulafquen, Arrayanes, Macrolotes, Las Piedritas, Volcanes, Peumayén, Boulevard Quetrihué, Puerto Villa y otros barrios.

En algunos casos se informaron duraciones concretas: seis horas el 27 de enero; alrededor de tres horas en Arrayanes y Los Notros; cuatro horas en Macrolote 1; cuatro horas en Piedritas, Volcanes y Macrolotes; y seis horas en Las Piedritas el 30 de junio. En muchos otros avisos no consta la hora exacta de inicio o de normalización, así que la cantidad real de horas sin servicio no puede sumarse con precisión. Seguramente sea mayor, pero no hace falta inventar nada: más de veinte comunicaciones oficiales en un año ya son una barbaridad.

Además, el problema ya estaba documentado desde el verano 2025/2026. El propio Gobierno provincial informó que cerca del 80 % de Villa La Angostura atravesó alrededor de diez días con restricciones severas o directamente sin agua potable, debido a la baja del caudal de los arroyos y a la rotura de bombas de impulsión. Es decir, no es nuevo, no es imprevisible y no apareció esta semana.
Durante el verano también se nos pide responsabilidad a los vecinos. Se restringe el riego y se pide un uso racional del agua. Yo cumplo. De hecho, en verano directamente no riego porque entiendo perfectamente que el agua es un recurso importante. Cumplo con las restricciones, cuido el consumo y pago la tasa municipal. El problema es que el agua, una vez más, no la tengo.


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Cuando falla la red, entonces hay que esperar el camión. Eso significa detener la vida y quedar pendiente de su recorrido. Y cuando el camión municipal no da abasto, aparece incluso la posibilidad de pagar para que los Bomberos llenen una cisterna. Me parece correcto que cobren: no es función de los Bomberos reemplazar el servicio municipal de agua potable.

También quisiera saber algo muy concreto. Si parte de este problema depende de otro organismo, ¿dónde están los reclamos formales del Municipio ante quien corresponda? En las publicaciones oficiales que pude revisar encontré trabajo conjunto con EPAS, obras, mantenimiento y planes de regularización, pero no encontré publicado un reclamo formal, intimación o expediente municipal por la reiteración de estas fallas. Eso no significa que no exista; significa que yo no lo encontré. Si existe, sería bueno conocerlo.

Yo soy simplemente una vecina que quiere agua en su canilla. No tengo por qué saber de bombas, automatismos, captaciones o logística de buzos. Supongo que quienes están a cargo sí saben de gestión. Y justamente por eso, después de tantos cortes documentados y de un verano entero con problemas reconocidos oficialmente, uno esperaría que este problema ya estuviera resuelto.

No quiero saber de quién es la culpa. Quiero saber quién se hace cargo. Y, sobre todo, quiero saber algo mucho más inmediato: ¿mañana voy a tener agua o voy a tener que volver a esperar al camión?
Cumplo con las restricciones, cuido el agua, en verano no riego y pago una tasa municipal que incluye el Servicio de Agua Potable. Mi expectativa sigue siendo bastante modesta: abrir la canilla y que salga agua.

Como decía Mafalda: sopa otra vez. Y yo agregaría: ¿y el agua dónde está?

La paciencia también es un recurso importante, como el agua. A esta altura, ya no me queda ninguna de las dos.


Pamela Bastida
DNI 23.329.834