El Gobierno oficializa la desregulación del transporte: cambios clave y nuevas reglas
El Gobierno oficializó la desregulación del transporte de media y larga distancia mediante un decreto publicado en el Boletín Oficial, el cual establece que este servicio dejará de ser considerado un servicio público. La medida apunta a fomentar la competencia y reducir costos, al tiempo que se asegura que las normativas de seguridad vigentes no serán modificadas.
Creación del Registro Nacional de Transporte de Pasajeros
Una de las disposiciones clave del decreto es la creación del Registro Nacional de Transporte de Pasajeros, un sistema público y gratuito que será accesible en línea. Todas las empresas que deseen operar en el transporte automotor de media y larga distancia deberán inscribirse en este registro. Las empresas ya registradas no necesitarán volver a hacerlo, mientras que las nuevas podrán obtener la habilitación automática luego de cinco días hábiles si no se encuentran objeciones, gracias a un mecanismo conocido como Silencio Positivo. Este nuevo sistema comenzará a implementarse dentro de un plazo de 60 días.
Objetivos de la medida
El decreto, firmado por el presidente Javier Milei, el jefe de Gabinete Guillermo Francos y el ministro de Economía Luis Caputo, apunta a modernizar y flexibilizar el sistema de transporte de pasajeros. Entre los considerandos del decreto se señala que el objetivo es racionalizar la oferta de servicios, expandir las inversiones y reducir los costos para contribuir al incremento de la competitividad económica y mejorar la calidad de los servicios.
La medida permitirá a las empresas del sector una mayor libertad para establecer precios, modificar o discontinuar rutas no rentables y facilitará la entrada de nuevos operadores al mercado. "El Gobierno Nacional ha puesto en marcha un amplio programa de transformación del sistema nacional de transporte", argumenta el texto del decreto, el cual destaca la necesidad de un régimen de mayor desregulación para fomentar la competencia.
Modificaciones al servicio y a las rutas
El decreto establece que las empresas de transporte podrán fijar recorridos, horarios y precios de manera libre, sin las restricciones que han regido durante más de 30 años. Esto incluye también la posibilidad de modificar o discontinuar rutas que no resulten rentables. Además, las empresas podrán definir puntos de ascenso y descenso de pasajeros, que deberán ser autorizados por las jurisdicciones locales.
Un cambio importante es que las combis, además de los tradicionales micros, podrán operar en rutas de media y larga distancia, siempre que cumplan con los estándares de seguridad requeridos.
Ingreso a puertos y aeropuertos
Uno de los aspectos novedosos del decreto es que se permitirá el acceso de vehículos de transporte automotor de pasajeros a puertos y aeropuertos nacionales, eliminando una restricción previa. Esto permitirá a las empresas recoger y dejar pasajeros directamente en estos puntos, sin tener que pasar por terminales de ómnibus.
Para garantizar la seguridad en estos puntos, el decreto asigna a la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) y a la Prefectura Naval Argentina la responsabilidad de controlar el acceso y mantener el orden en las áreas jurisdiccionales de aeropuertos y puertos.
Exclusiones y áreas especiales
El nuevo régimen de desregulación no se aplicará en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), donde los servicios de transporte urbano y suburbano continuarán siendo considerados de carácter público. Tampoco afectará al transporte de pasajeros por carretera de carácter internacional.
Transición hacia la nueva normativa
El decreto prevé un período de transición hasta que se implemente completamente el Registro Nacional del Transporte Interjurisdiccional de Pasajeros por Automotor. Durante este período, se mantendrán algunas de las regulaciones actuales, mientras se lleva a cabo la unificación de diversos registros nacionales para simplificar y reducir la carga administrativa.
La Secretaría de Transporte, bajo la órbita del Ministerio de Economía, será la autoridad de aplicación encargada de llevar adelante este proceso y garantizar la correcta implementación del nuevo régimen.
Impacto y reacciones en el sector
Desde el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, encabezado por Federico Sturzenegger, se destacó que esta liberalización generará una mayor oferta de servicios y una competencia de precios que beneficiará tanto a usuarios como a las empresas. Sin embargo, las empresas deberán informar de manera detallada la capacidad de transporte que poseen, incluyendo cantidad de vehículos, tipo de seguros, nómina de conductores y licencias correspondientes.
El sector empresarial ha recibido la noticia con expectativas mixtas. Según declaraciones recabadas por diversos medios, las cámaras empresariales del transporte no habían solicitado específicamente la desregulación, aunque reconocen que la normativa podría traer tanto beneficios como desafíos. Uno de los puntos de interés es el ingreso de nuevos competidores al mercado, algo que ven con cautela para evitar una sobreoferta que perjudique a las empresas ya establecidas.
La Asociación Argentina de Empresas de Transporte de Pasajeros (Aaeta) emitió un comunicado en el que señaló que la normativa "busca aumentar la flexibilidad en el acceso al mercado", pero advirtió que la apertura debe ser gradual para evitar riesgos a la viabilidad de los transportistas actuales. Asimismo, la Aaeta solicitó que se complementen las medidas con la exención del Impuesto a los Ingresos Brutos, la eliminación de burocracia excesiva y la actualización de normativas que promuevan un entorno favorable para el sector.
Perspectivas a largo plazo
Desde el Gobierno, se espera que la medida incremente la competencia en el sector y reduzca los costos de transporte, lo cual se traducirá en un beneficio directo para los usuarios. Además, se proyecta que la liberalización del mercado permitirá una mayor innovación y modernización del transporte de pasajeros, adaptándose a las nuevas dinámicas del sector.
FUentes: Infobae/Lanacion