El Municipio aprobó los llamados a concursos para "terminar con la precarización laboral" en el CCI
El gremio ATE anunció la aprobación, por mayoría de votos en la Junta Administradora de Contratos y Acuerdos del Desarrollo (JACAD), de los concursos para que las tres últimas trabajadoras monotributistas del Centro de Cuidados Infantiles (CCI) puedan acceder a “una situación laboral más estable, dejando atrás la precarización que hasta ahora enfrentaban”.
Sin embargo, el voto en contra de dos concejales ha generado cuestionamientos desde el sector gremial, quienes lamentaron "la falta de sensibilidad" y llamaron a estos representantes a visitar el CCI para conocer de cerca la realidad de las trabajadoras y las necesidades de las infancias que allí se cuidan.
La semana pasada, Nicolás Vejar, secretario de ATE Verde y Blanca, expuso en FM Andina su preocupación ante la falta de respuesta del Ejecutivo municipal frente a los reclamos de las trabajadoras del CCI. En este sentido, detalló que el conflicto laboral en el centro ha llevado a una medida de fuerza con el establecimiento de una asamblea permanente, en la que demandan "una solución urgente" para regularizar la situación de las trabajadoras, así como asegurar el correcto funcionamiento de los servicios destinados a la comunidad.
Vejar explicó que la problemática afecta tanto a las trabajadoras como a las familias que dependen de los servicios del CCI. "Esta situación es una deuda histórica en la institución", señaló, destacando la importancia de regularizar el estatus laboral de las trabajadoras y de fortalecer al equipo de cuidados, incluyendo áreas de psicotécnico y limpieza. "Estamos reclamando por regularizar a compañeras que llevan años como cuidadoras infantiles en situación de monotributo", sostuvo, y enfatizó la necesidad de que estas trabajadoras accedan a planta transitoria, con derechos como obra social y seguridad laboral.
Impacto en el servicio y demanda gremial
Según el dirigente gremial, actualmente cuatro trabajadoras llevan aproximadamente cinco años desempeñándose en condición de monotributistas, lo que significa una vulnerabilidad en cuanto a sus derechos laborales. “Es un área extremadamente sensible; la comunidad merece un servicio digno y seguro para sus hijos”, destacó Vejar, haciendo hincapié en que esta precarización también repercute en la calidad del servicio que recibe la población.