EL CAMBIO
Nuevo DNI 2026: Conocé quiénes están obligados a renovarlo
Desde el 1 de febrero de 2026, el Gobierno nacional puso en marcha un nuevo modelo de Documento Nacional de Identidad (DNI) con el objetivo de reforzar la seguridad y modernizar el sistema de identificación.
Aunque a simple vista mantiene su formato de tarjeta, el cambio es significativo. El documento incorpora tecnología más avanzada y nuevos elementos de seguridad, diseñados para reducir el fraude y facilitar los controles tanto dentro como fuera del país.
Este rediseño responde a estándares internacionales y busca adaptar el sistema argentino a las nuevas exigencias en materia de identidad digital.
¿Es obligatorio cambiar el DNI en 2026?
Una de las dudas más frecuentes es si este nuevo modelo invalida automáticamente los documentos anteriores. La respuesta es no. Los DNI emitidos previamente siguen siendo válidos, siempre que estén vigentes y en buen estado.
Sin embargo, hay situaciones en las que la actualización sí pasa a ser obligatoria. Esto ocurre, por ejemplo, en las edades clave del sistema, cuando los menores deben realizar las actualizaciones correspondientes a los 5, 8 y 14 años. También deben renovarlo quienes tengan el documento vencido o próximo a vencer, así como aquellas personas que necesiten corregir datos personales o hayan sufrido el robo, la pérdida o el deterioro del DNI.
En estos casos, el nuevo formato se entrega automáticamente al realizar el trámite.
Cómo es el nuevo DNI electrónico
El rediseño del DNI no es solo estético. El nuevo documento está fabricado en policarbonato con grabado láser, lo que mejora notablemente su durabilidad y dificulta su falsificación.
Además, incorpora un chip sin contacto que almacena datos biométricos, una tecnología que ya se utiliza en documentos de identidad de alta seguridad en todo el mundo. A esto se suman nuevas medidas visibles, como un holograma renovado, impresiones especiales y detalles gráficos que incluyen símbolos nacionales como el Sol de Mayo, la escarapela y el mapa bicontinental.
En conjunto, estos elementos no solo refuerzan la seguridad, sino que también facilitan la verificación de identidad en distintos controles.
Cómo tramitar el nuevo DNI paso a paso
El proceso para obtener el nuevo DNI es sencillo y mantiene la lógica de los trámites actuales. Todo comienza con la gestión de un turno, que puede hacerse en un Registro Civil o a través de la plataforma Mi Argentina.
Una vez asignada la fecha, la persona debe presentarse con la constancia correspondiente. Tras completar el trámite, se entrega un comprobante que permite hacer el seguimiento online mediante un número identificador.
Finalmente, el documento se envía al domicilio declarado o puede retirarse en la oficina elegida. En el caso de menores de edad, es obligatorio que concurran acompañados por su representante legal.
Cuánto cuesta sacar el nuevo DNI
En cuanto a los costos, el nuevo esquema mantiene valores similares a los vigentes. La mayoría de los trámites estándar, como actualizaciones o emisión de nuevos ejemplares, tienen un valor de $10.000.
Existen, no obstante, modalidades más rápidas para quienes necesiten el documento con urgencia. Estas opciones elevan el costo, pero permiten obtener el DNI en plazos mucho más cortos, incluso en el mismo día en algunos casos.
Cabe destacar que ciertos trámites continúan siendo gratuitos, como el primer DNI para recién nacidos o la rectificación vinculada a la identidad de género.
Qué pasa con extranjeros y casos especiales
El nuevo formato también alcanza a las personas extranjeras, aunque en estos casos se incorporan datos específicos relacionados con la residencia o la naturalización.
Por otro lado, se mantienen particularidades ya existentes, como la identificación de excombatientes de Malvinas, que continúa figurando en el documento.
Un cambio gradual hacia mayor seguridad
La implementación del nuevo DNI marca un paso importante hacia un sistema más moderno y seguro, pero no implica una renovación masiva inmediata.
En la práctica, el recambio será progresivo y se dará a medida que las personas realicen trámites habituales. De este modo, el sistema se actualiza sin generar la necesidad de un reemplazo obligatorio para toda la población al mismo tiempo.