FINANCIAMIENTO
Créditos hipotecarios en dólares: quiénes pueden acceder y qué cambia frente a los UVA
Después de casi cinco años de ausencia, los créditos hipotecarios en dólares volvieron a formar parte de la oferta de los bancos en Argentina. El regreso se da en un contexto de mayor estabilidad cambiaria y menor inflación, dos factores que reactivaron el interés por este tipo de financiamiento.
Durante el primer trimestre de 2026, algunas entidades comenzaron a ofrecer nuevamente estos préstamos, apuntando principalmente a clientes con ingresos en moneda extranjera o capacidad de ahorro en dólares.
Por qué reaparecen los créditos en dólares
La desaparición de estos créditos se había producido tras la crisis cambiaria de 2019, cuando la volatilidad del dólar y la incertidumbre económica hicieron inviable este tipo de financiamiento.
Hoy el escenario es diferente. La inflación mensual mostró una desaceleración en los primeros meses del año y la brecha cambiaria se redujo, generando un entorno más previsible. Esta combinación permitió a los bancos volver a ofrecer préstamos en moneda extranjera con menor riesgo.
A esto se suma un factor clave: el mercado inmobiliario. Los precios de las propiedades en dólares acumularon una caída significativa en los últimos años, lo que abrió oportunidades de compra. Esa corrección empezó a traducirse en un repunte de operaciones durante 2025, con un aumento considerable en la cantidad de escrituras.
Cómo funcionan los créditos hipotecarios en dólares
A diferencia de otros esquemas, estos préstamos mantienen una lógica más simple: las cuotas son fijas en dólares durante todo el plazo del crédito. Esto significa que el monto a pagar no cambia en esa moneda, aunque sí puede variar en pesos según el tipo de cambio.
Las tasas de interés actuales se ubican, en promedio, entre el 6% y el 9% anual en dólares, con plazos que suelen ir de 15 a 25 años. Sin embargo, no están disponibles para todos los perfiles.
Los bancos suelen exigir que una parte significativa de los ingresos del solicitante esté dolarizada o vinculada a actividades que generen divisas, como exportaciones de servicios. Esta condición busca reducir el riesgo de incumplimiento.
Además, el financiamiento no suele cubrir el total de la propiedad. En general, los préstamos alcanzan entre el 50% y el 70% del valor, lo que implica que el comprador debe contar con un ahorro previo importante.
La diferencia clave con los créditos UVA
El regreso de los créditos en dólares reabre inevitablemente la comparación con los préstamos UVA, que dominaron el mercado entre 2016 y 2018.
La diferencia central está en cómo se ajusta la deuda. En los créditos UVA, el capital se actualiza por inflación a través del índice CER, lo que puede hacer que las cuotas aumenten con el tiempo. En cambio, en los préstamos en dólares, la cuota se mantiene estable en esa moneda.
Esto implica un cambio en el tipo de riesgo. Mientras que el sistema UVA expone al deudor a la inflación, el crédito en dólares lo expone directamente al tipo de cambio. Para quienes cobran en pesos, una devaluación puede encarecer fuertemente la cuota.
Por otro lado, los créditos en dólares suelen ofrecer una cuota inicial más baja en términos reales, aunque con mayor incertidumbre a futuro.
Riesgos y nuevas condiciones del sistema
Aunque el contexto es más estable que en el pasado, los analistas advierten que el riesgo de descalce de monedas no desapareció. Es decir, sigue existiendo la posibilidad de que quienes tienen ingresos en pesos enfrenten dificultades si el dólar sube de forma abrupta.
Para mitigar este problema, algunas entidades comenzaron a incorporar herramientas como seguros o cláusulas de cobertura cambiaria. Además, el costo de financiamiento para los bancos en dólares se redujo, lo que facilitó la reaparición de estos créditos.
En operaciones recientes, los montos financiados se ubicaron en un rango medio que va desde los 60.000 hasta los 120.000 dólares, reflejando un mercado todavía selectivo y enfocado en determinados perfiles.
Un regreso selectivo en un nuevo contexto económico
El retorno de los créditos hipotecarios en dólares no implica una masificación inmediata, sino más bien una reapertura gradual del mercado.
En este nuevo escenario, el acceso está más segmentado y orientado a quienes pueden asumir el riesgo cambiario. Aun así, marca un cambio relevante en el sistema financiero argentino, que vuelve a ofrecer alternativas de financiamiento luego de años de restricciones.