TRAS LA ENTREVISTA EN FM ANDINA

Fuerte cruce entre Murer y Baltanás por la Auditoría municipal

Las tensiones se originaron por el dictamen de la Auditoría municipal que avaló la construcción de escuelas y ampliación de un centro de salud en Espacios Verdes. Tras las declaraciones de ayer del Defensor en FM Andina, Murer salió al cruce con una dura respuesta.
04/12/2025

Las declaraciones del Defensor del Pueblo, Sebastián Baltanás, en FM Andina abrieron un nuevo capítulo en la disputa institucional con la Auditoría municipal. Según relató, la Auditora no solo evitó responder las observaciones que él había formulado al dictamen del 25 de noviembre, sino que además le indicó que “el planteo debía realizarse en la Justicia”, algo que calificó como inesperado e impropio del esquema previsto por la normativa local.

Baltanás aseguró que no recibió ninguna contestación formal sobre los errores que había marcado en ese dictamen. Recordó además que su organismo interviene amparado en el artículo 19 de la normativa de la Defensoría del Pueblo, que lo habilita a recomendar cambios normativos o revisar actos administrativos cuando estos puedan perjudicar a vecinos o provocar injusticias.

Para el Defensor del Pueblo, la decisión de la Auditoría de cerrar el intercambio administrativo resulta incompatible con la lógica institucional:

“Esto significaría que ningún órgano de control municipal podría revisar actos de otro. Es un error conceptual grave.”

La réplica de Murer: “El error conceptual es del Defensor del Pueblo”

La tensión escaló aún más cuando, esta mañana, el intendente Javier Murer salió públicamente a respaldar a la Auditora y apuntó directamente contra Baltanás. En una declaración contundente, afirmó:

“El error conceptual es del Defensor del Pueblo, que pasa por alto que los organismos son autónomos, complementarios y no pueden controlarse ni auditarse entre sí. Tanto la Defensoría como la Auditoría están sujetas al control del Concejo Deliberante, que evalúa sus informes o los solicita cuando lo considera necesario.”

Murer también remarcó las diferencias funcionales entre los órganos de control:

“Son órganos distintos que cumplen funciones distintas. La Defensoría del Pueblo ejerce un control externo para garantizar los derechos de los ciudadanos frente a la administración. La Auditoría Municipal realiza un control interno sobre el Ejecutivo para asegurar la legalidad y legitimidad de los actos vinculados al patrimonio fiscal. Confundir estos roles es desconocer la COM que tanto dice defender.”

“Se debilita el sistema de control”

El intendente continuó su explicación subrayando que la autonomía funcional no es solo un principio jurídico, sino una garantía para los vecinos:

“Ambos organismos son complementarios precisamente porque no se superponen. Ninguno puede atribuirse competencias que la normativa no le concede. Cuando se pretende avanzar sobre funciones ajenas, no sólo se genera conflicto institucional: se debilita el sistema de control que la Carta Orgánica prevé para proteger a los vecinos.”

“Esto parece una confrontación personal”

En uno de los tramos más críticos de su exposición, Murer cuestionó el trasfondo del conflicto y apuntó directamente al comportamiento de Baltanás:

“Y lo más preocupante es que esta situación parece responder más a una confrontación personal con la Auditora que a un planteo serio. Es una pena que dos organismos que le cuestan tanto dinero a los vecinos terminen dedicando tiempo y energía a chicanas personales en lugar de concentrarse en cumplir las funciones para las cuales fueron creados. La comunidad merece instituciones responsables, respetuosas del marco legal y enfocadas en resolver problemas, no en generarlos.”

Un enfrentamiento que deja dudas abiertas

El cruce entre Baltanás y Murer expone una puja por la interpretación de competencias dentro de los órganos de control del municipio. Mientras el Defensor del Pueblo sostiene que la Auditoría debe responder sus observaciones dentro de la vía administrativa, el intendente afirma que esa pretensión implica invadir atribuciones que no le corresponden.

La disputa ahora se centra en determinar si la Auditoría está obligada a contestar las objeciones de la Defensoría, o si, como sostiene Murer, el único órgano de contralor de ambos es el Concejo Deliberante.

El escenario, por ahora, sigue abierto y la tensión institucional no parece haber llegado a su punto final.