SOLUCIONES HABITACIONALES

Amor por Angostura afirma que solo 36 de las 60 viviendas avanzan y Mesa pide explicaciones al Ejecutivo

La edil advirtió que el programa habitacional presenta un "cuello de botella" y reclamó precisiones sobre las 24 soluciones restantes y la situación de Macrolote 5.
28/09/2026

COMUNICADO

EXIGIMOS POLÍTICAS PÚBLICAS DE ACCESO AL SUELO Y SOLUCIONES HABITACIONALES DIGNAS, TRANSPARENTES Y REALES

De nuestra mayor consideración:

Nos dirigimos a Ud. a fin de manifestar nuestra profunda preocupación respecto de la manera en que se está llevando adelante la política habitacional en nuestra localidad y, particularmente, el proceso vinculado a las soluciones habitacionales gestionadas ante el Gobierno Provincial.

Villa La Angostura atraviesa desde hace años una emergencia habitacional que requiere políticas públicas serias, planificadas, transparentes y sostenidas en el tiempo. No alcanza con anunciar soluciones: es indispensable garantizar que las mismas sean territorialmente viables, técnicamente sustentables y que lleguen efectivamente a las familias que las necesitan.

Hoy nos encontramos, lamentablemente, ante un verdadero cuello de botella, en el que debemos abordar y aprobar una primera etapa de apenas 12 soluciones habitacionales correspondientes al Barrio Pinar, cuando el esquema provincial contempla un total de 60 soluciones habitacionales.

De esas 60 soluciones, 36 corresponden a la primera etapa: 12 para Barrio Pinar y 24 para Macrolote 5, quedando las restantes 24 sujetas al avance y cumplimiento de las etapas anteriores.

Aquí es donde surgen nuestros mayores interrogantes.

¿Realmente se pretende dar una respuesta concreta a la emergencia habitacional de Villa La Angostura?

Porque, a todas luces, el procedimiento adoptado genera serias dudas respecto de la planificación, la gestión y la capacidad de ejecución de una política habitacional integral.

En el caso de Macrolote 5, existen reiterados informes técnicos que advierten sobre diferentes condiciones que ponen en discusión la viabilidad del sector para avanzar con las soluciones habitacionales previstas. Sin embargo, aún debemos discutir y resolver cómo se pretende llevar adelante la segunda etapa de un programa que ya presenta dificultades antes de haber concluido la primera.

Y respecto de las 24 soluciones restantes, resulta necesario que el Ejecutivo Municipal explique con absoluta claridad cuál es el cronograma, cuáles son las condiciones para acceder a ellas y qué acciones concretas se están realizando para garantizar que no queden simplemente en anuncios o expectativas.

Resulta particularmente llamativo que una gestión municipal que ha sido beneficiaria de un programa provincial de 60 soluciones habitacionales, termine gestionando inicialmente sólo 36, quedando las 24 restantes supeditadas al avance de las etapas anteriores.

Si la primera etapa presenta dificultades de planificación, abordaje territorial y consenso con los vecinos, cabe preguntarse razonablemente cómo se pretende garantizar el cumplimiento de las etapas siguientes.

El problema no son las soluciones habitacionales: es cómo se gestionan

Queremos dejar expresamente establecido que celebramos cada respuesta del Estado que permita generar viviendas y mejorar las condiciones de acceso al hábitat.

También valoramos y acompañamos toda gestión que permita que el Estado provincial y municipal sean nexos para concretar soluciones habitacionales para nuestros vecinos.

Pero una política habitacional no puede ser improvisada.

En el caso del Barrio Pinar, existían múltiples maneras de presentar y abordar la primera etapa de 12 soluciones habitacionales. Sin embargo, la forma abrupta en que se llevó adelante el proceso generó un malestar generalizado entre los vecinos del sector, cuando justamente el objetivo de una política pública de esta naturaleza debería ser construir soluciones y consensos, y no profundizar conflictos territoriales.

La gestión municipal tiene la obligación de planificar, informar, escuchar y articular con los vecinos, especialmente cuando se interviene sobre barrios existentes y cuando las decisiones tienen impacto directo sobre quienes ya viven allí.

Lo sucedido en este caso demuestra, como mínimo, una deficiente planificación y un abordaje territorial insuficiente, que termina trasladando a los vecinos las consecuencias de decisiones tomadas sin la debida previsión.

Recursos públicos y transparencia

Asimismo, resulta indispensable conocer con precisión el alcance de los recursos destinados a este programa.

Conforme surge de la información presupuestaria provincial 2026, se contempla una partida destinada a 60 soluciones habitacionales por un monto de $600.000.000, correspondiente a Inversión en Infraestructura – Construcciones, Partida 3.7.1.429.1.3.

Frente a ello, consideramos imprescindible que el Ejecutivo Municipal informe públicamente:

1. Cuál es el estado real de las 60 soluciones habitacionales comprometidas.
2. Por qué se avanzó inicialmente con 36 soluciones y bajo qué condiciones se accederá a las 24 restantes.
3. Cuál es el cronograma concreto de ejecución de cada etapa.
4. Qué informes técnicos fueron realizados respecto de Barrio Pinar y Macrolote 5.
5. Qué observaciones o condicionamientos técnicos existen actualmente sobre Macrolote 5.
6. Qué obras de infraestructura son necesarias para garantizar la viabilidad de las soluciones habitacionales.
7. Cuál será el mecanismo de selección y adjudicación de las familias beneficiarias.
8. Qué criterios de transparencia y participación ciudadana se aplicarán durante todo el proceso.
9. Qué gestiones concretas está realizando el Municipio para garantizar las 24 soluciones habitacionales restantes.
10. Cuál es el destino y estado de ejecución de los recursos provinciales previstos para este programa.

No podemos permitir que la emergencia habitacional se convierta en una sucesión de anuncios sin planificación suficiente, ni que las familias de Villa La Angostura queden nuevamente atrapadas en procesos administrativos que se extienden durante años.

Necesitamos políticas habitacionales REALES

La emergencia habitacional requiere suelo urbano apto, infraestructura, planificación, financiamiento, transparencia y continuidad de las políticas públicas.

Necesitamos saber cuál es la política municipal de acceso al suelo a mediano y largo plazo.

Necesitamos conocer qué tierras municipales existen, cuáles son aptas para urbanizar, qué infraestructura requieren y qué planificación tiene el Ejecutivo para generar nuevas soluciones habitacionales.

Y, fundamentalmente, necesitamos que las políticas habitacionales no sean utilizadas como anuncios coyunturales, sino como verdaderas políticas de Estado.

Porque detrás de cada número hay una familia que espera.

Detrás de las 12 soluciones del Barrio Pinar hay 12 familias que necesitan una respuesta concreta.

Detrás de las 24 previstas para Macrolote 5 hay otras familias que también esperan.

Y detrás de las 24 restantes hay todavía más vecinos que tienen derecho a saber si esa solución llegará, cuándo llegará y bajo qué condiciones.

Por todo lo expuesto, EXIGIMOS al Departamento Ejecutivo Municipal que brinde información completa, precisa y documentada respecto del programa de 60 soluciones habitacionales y presente un plan concreto de ejecución 2026, con cronograma, recursos, infraestructura necesaria, criterios de adjudicación y mecanismos de participación vecinal.

No cuestionamos que el Estado construya viviendas.

Cuestionamos que una política tan sensible para nuestra comunidad pueda ser abordada sin la planificación, transparencia y previsibilidad que las familias de Villa La Angostura merecen.

La emergencia habitacional no admite improvisaciones.

Villa La Angostura necesita políticas públicas de acceso al suelo dignas, transparentes y REALES.

Sin otro particular, y esperando una respuesta formal y documentada, saludamos a Ud. atentamente.

María Eugenia Mesa
Concejal Municipal
Bloque Amor por Angostura – PJ
Municipalidad de Villa La Angostura