Luis Alberto Spinetta: Durazno Sangrando

En esta ocasión Ale The Rose hace un repaso por la obra de una de las obras mas importantes e influyentes del “Flaco”: “Un disco sin puntos bajos, un viaje que vale la pena disfrutar”.
10/12/2010
Luis Alberto Spinetta: Durazno Sangrando
Luis Alberto Spinetta: Durazno Sangrando

La historia del hombre esta surcada de manantiales sagrados, habitada de deidades acuáticas, y empapada de mitos oceánicos. Pero también la historia de la Salvación comienza con el fatídico árbol del Edén y culmina en el árbol de la Cruz. El agua y el árbol, fueron antológicamente, el ser y el existir. Por otro lado, la luz es siempre sinónimo de amanecer. Ese paso de la noche al día, de la oscuridad a la luz, es un acontecimiento diario impresionante y, sin duda, celestial.
En nuestra historia musical existe un claro ejemplo en donde el agua representa a la vida y el árbol también pero, de una manera alegórica, a una vida concreta. Para decirlo según Aristóteles, “el agua es potencia y el árbol, acto”. Estos dos elementos tuvieron siempre y aún tienen una muy estrecha relación con el gran artista que nos ocupa, como también, a su manera, la luz y la oscuridad.
Lejos de ser un tratado de filosofía, este espacio de los viernes, toca a esos quienes le pegaron un sacudón a la absurda mediocridad que incluso hoy, por momentos, parece dominar a algunas mentes.
Una primavera de 1975, más exactamente ese noviembre,  se presentaba en el teatro Coliseo de Buenos Aires el segundo disco de Invisible,  la segunda banda que formó Luis Alberto Spinetta después de la separación de Almendra. Ese disco fantástico y que les sirvo hoy fue: “Durazno Sangrando”.
Esta maravilla, que está a la altura de grandes discos internacionales de la época, estuvo en parte inspirada en un libro, del psicólogo suizo Carl Gustav Jung y del teólogo alemán Richard Wilhelm, llamado: “El secreto de la flor de oro”. El resultado fue un álbum casi conceptual, con letras profundas, complejas y temas que recuerdan estructuras compositivas de esa banda que les hablaba la semana pasada: King Crimson. A pesar de esa complejidad musical, en este disco apareció una de las canciones clave en su historia y es la que dio título al disco.

“Durazno Sangrando” ni siquiera es el epitafio de una época tan fructífera como la de Invisible; es tan sólo su segundo disco, y en ese momento mostró una gran madurez. Como les comentaba se trató de un álbum conceptual, con un hilo conductor, con una riqueza literaria inigualable y con tres músicos fantásticos como lo son Spinetta en guitarras, Pomo en batería y Machi en bajo. A través de cinco temas, nos regalaron casi 45 minutos gloriosos de audición, que resumen el trabajo de estos tres excelentes músicos. Y aunque los temas llevan la marca indeleble del flaco, tienen el sello final de Invisible, con todas sus letras.
Como él mismo decía, antes de comenzar los recitales en que presentaban el disco, “……este es un viaje de la oscuridad hacia la luz, que comienza acá..........”
Y el viaje empezaba asi:
Las dos partes que componen el primer tema “Encadenado al Anima” te llevan por una sucesión infinita de los más diversos sonidos y paisajes que muestran una prolija y sistemática elaboración, con arreglos de todo tipo, incluso en las voces, intermediados por la aparición de un sintetizador, instrumento que nunca había aparecido hasta ese momento. Piezas musicales como esta muestran el vanguardismo para elaborar obras largas, con bastante estructura, cambios de ritmos, es decir, progresivo en estado puro.
El segundo tema es el eterno (como sus bandas) “Durazno Sangrando”, poesía pura que te lleva a un valle habitado por duendes, es una canción triste, que parece llegarle al durazno desde lejos, aunque proviene de su interior, señalando que a veces lo más íntimo es lo más lejano. “Pleamar de Águilas”, “En una Lejana Playa del Animus” y “Dios de Adolescencia” completan esta obra de arte. De manera absolutamente imparcial, ya que es arduo distinguir lo mejor dentro de cinco composiciones de nivel incuestionable, podría decir que, “En una Lejana Playa del Animus”, para mi forma de entender, es el punto más alto del disco entero. Pero en estos casos, donde existe una continuidad o un tema en común que involucra todo el álbum, elegir una composición en especial podría quebrar, de alguna manera, la hegemonía general. "Durazno Sangrando" es una obra íntegra, y así debería ser considerada.
La experiencia fue tan grupal que todos los temas fueron firmados en forma conjunta, igual que el contrato discográfico. A diferencia de otros tríos de rock argentino, como Pappo's Blues, Manal, Vox Dei o Divididos, en Invisible decidieron tocar sin distorsión, equilibrando el lirismo innato del flaco Spinetta con la poderosa energía de la base. Un disco sin puntos bajos, un viaje que vale la pena disfrutar.
El “Flaco” se quedó sin edad. No la tiene. Es hoy un jinete de la MÚSICA Y LA POESÍA, así con mayúscula. Tenía razón cuando nos dijo a todos desde Artaud “no todo tiempo por pasado fue mejor, mañana es mejor”. Él sigue traspasando tiempos como nómade de la buena estética. Atravesando modas, poses y visiones faranduleras de lo que es arte. ¿Qué es lo que hace tan vital a Spinetta, un tipo que recorrió más de cuatro décadas de historia musical argentina entregándonos obras sublimes en una infinidad de estilos y variantes? Ante todo, su delicada y apasionada entrega al arte de la música y la lírica. El respeto hacia sí mismo, sus músicos y su público es seguramente lo que lo mantiene íntegro. Pero aun así resulta asombroso que desempolve en cualquier lugar un diamante de Invisible como “Durazno Sangrando” y su voz luzca intacta, y siga poniéndome los pelos de punta.
Spinetta sigue entero cuando canta eso y cuando canta cualquier maravilla de “Un Mañana”, y eso lo define: el pasado y el futuro se dan la mano, y todo brilla bajo la media sonrisa de ese artista que nunca quiso saber nada con el bronce, pero es porfiado y se empeña en seguir escribiendo páginas que lo ameritan.
Y esto será siempre así,quedándose o yéndose.
Ale The Rose