PSICOANÁLISIS EN VLA

"Lo infantil en niños/as, adolescentes y adultos"

Escuchá la columna de la Psicóloga Violeta Paolini a las 11:40 por FM Andina
20/08/2025
En relacion al dia de las infancias, recorde el término de "lo infantil” en Psicoanálisis.
 
Con Freud aprendemos que la constitución del sujeto que advendrá niño/a está en relación a determinadas operaciones psíquicas en los primeros niños de vida.
 
De esos avatares y de las identificaciones inconscientes, adquiridas o no, en la primera infancia, cada ser/cuerpo hablante obtendrá una configuración diferente. Identificaciones que se reconfirmarán en la adolescencia por segunda vez. Y luego cada quien se ubicará en una posición sexuada.
 
 A eso lo llamamos en Psicoanálisis “lo traumático” que se repetirá en la adultez. Necesario para la estructura psíquica, en las neurosis.
 
De ello depende la posibilidad de aprendizaje, las relaciones afectivas, ubicándose en el entramado simbólico familiar del que será parte. Así como también de esa estructuración dependerán sus síntomas, del lugar que ocupe en la pareja parental.
 
En aquel entonces se hablaba “de su majestad, el bebé”, en tanto que en la actualidad podemos ubicar a niño/a mismo como objeto de goce o de consumo, tal como venimos conversando hace unos años en las  columnas. Cuando no, ocupando el lugar del adulto, encarnando la figura del superyo, ante la pulverizacion del significante del Nombre del Padre.
 
En la niñez aparece el tema de los deseos sexuales infantiles, descubierto tempranamente, la curiosidad infantil, como así también es fundamental el tema del juego y la capacidad de asombro ante lo nuevo por conocer. Las invenciones de juguetes por la imaginación, armados con pedacitos de cosas, la metáfora, los cuentos, las historias.
 
Tema de dificultad en las consultas actuales, la socialización, y el cuerpo en los juegos, al preguntar a qué les gusta jugar enseguida aparece, más aún en varones los juegos de pantallas, con sus aparatos electrónicos, repitiendo lo que el juego ofrece. Juguetes que no interactuan con otros, peluches solitarios de jueguitos online.
 
Desde pequeños entonces, es importante poder conservar algo de eso en relación al juego simbólico, y en la adultez es lo que nos permite divertirnos de grandes y disfrutarlo.
 
Lacan decía “soy un niño”, “yo siempre tengo 5 años” bromeando desde su alegría, pero tambien ubicando el capricho de niños/as que no aceptan un "no", por respuesta. Siendo fundamental para que vehiculizar el si, y transmitir la ley que habilita el deseo.
 
En la clínica con niños es importante la posibilidad de jugar, de hacer metáfora, de hacer chistes, es decir, si el niño está inmerso en un mundo simbólico y tiene los recursos para responder en la ocasión al encuentro con el otro en un ir y venir que le resulte satisfactorio.
 
Freud hablaba en “El poeta y la fantasía” del juego del niño y la transformación del mismo en  la fantasía del adulto, y la poesía como una manera de jugar con las palabras podríamos decir, lo que implica la creación tal como la pensamos en Psicoanálisis.
 
Un síntoma actual es la dificultad que encontramos en la clínica respecto de poner en juego algo de este orden. Lo leemos particularmente en la adolescencia, en algunos casos.
 
Se ubica a la adolescencia como la llamada “Edad del deseo”, en tanto aparece la manifestación de la pulsión y la posibilidad del encuentro con el otro sexo, que siempre  es otro, por lo enigmático para cualquier ser hablante. Implica poner el cuerpo en juego en relación a la propia sexualidad y la asunción a la sexuación, es decir, a la elección sexual inconsciente.
 
Aparece en el consultorio cierto desfallecimiento del deseo, aburrimiento, lo cual conlleva angustia, o falta de deseo, de iniciativa, de proyectos, de motivaciones personales o con otros.
 
Pero esta cuestión no es privativa de la adolescencia, se extiende a niños y adultos.
 
No hace falta llegar a estar melancolizado para darse cuenta que algo no anda bien, ni debe confundirse con una tristeza con motivo lógico, como suele diagnosticarse de depresión, cualquier efecto luego de alguna situación dolorosa; pero sí tener en cuenta que no es bueno instalarse en una comodidad creyendo que hay que dejarse llevar por las ganas  o no, cuando en realidad se trata de otra cosa.
 
Como lo venimos trabajando y parafraseando una vez más a Freud, el humor, es uno de los caminos para tramitar la angustia, no va de suyo en todos los casos, así como hablaba del juego en el niño, podríamos equiparar también el humor en el adolescente y adulto.
 
Destrabar y relanzar el deseo en una época en donde no hay Ideales de dónde agarrarse, hace que seamos más creativos. Lo cual no deja de ser un gran desafío para el Psicoanálisis el seguir pensando las maneras de resolver uno de los problemas con los que nos enfrenta la clínica: articular el deseo a la vida, y para eso hay que poder jugar.
 
Los esperamos para conversar en la Radio, gracias por sus mensajes!
 
Violeta Paolini. Psicoanalista,  Miembro de la Escuela de la Orientación Lacaniana y de la Asociación Mundial de Psicoanálisis.
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