PSICOANÁLISIS EN LA CIUDAD

“Nuevos modos de encuentros y desencuentros’’

La psicóloga Violeta Paolini analiza cómo influyen el individualismo y la virtualidad en los vínculos amorosos y en los nuevos modos de encuentro entre personas.
27/08/2025

El malentendido entre los sexos está de entrada por estructura, es decir, no hay proporción sexual, no hay la media naranja en las cosas del el amor;  además el otro escucha lo que puede según su propio inconsciente, pero aún así, apostamos  a la contingencia del amor, maravilloso cuando ocurre, transitoriamente y sin garantías. Posiblemente un instante o toda una vida, no sabemos. Eso no quiere decir que no haya una decisión y un compromiso que sostenga esa posición en la que alguien se dispone a entablar una relación. O que esté y permanezca con satisfacción y lazos afectivos.

Si agregamos la época del individualismo contemporáneo a lo que también aludimos como estructural, además de los síntomas que no hacen lazo social, hoy se complejiza la posibilidad de que dos personas tomen el riesgo, luego de un tiempo de conocerse, de estar en un vínculo amoroso. 

Se escucha en la clínica: “me llamó, nos estamos conociendo, hace ya un tiempo que estamos”, y cuando se le pregunta a qué se refiere, como surgió, en algunas ocasiones, aparece la cuestión de que se trata de un espejismo virtual, que aunque esté mediado por palabras, no pone en juego el encuentro real de los cuerpos.

Largas horas y días de conversaciones e intercambios se suceden vía aplicaciones que en pocas oportunidades llegan a destino,  y cuando esto ocurre, zas! De golpe, desapariciónes que dejan a las personas  al borde de la angustia, supuestamente advertidos de que todo podía ser una ilusión. Con el concomitante sufrimiento que la decepción implica. Sin embargo, no va de suyo que una persona se ubique de otro modo en una modalidad de pareja y no pretenda, exigiéndose el supuesto control de las emociones, cosa que es imposible.

Cuando se plantean condiciones, dado que el amor no tiene por qué ser incondicional, si no lo que para quien funcionaría de un modo más amable, aparece en ese hacerse respetar. otra posición, en la que las reglas del juego son más claras también entonces para el partenaire, dando lugar a otro tipo de encuentros, donde cierta responsabilidad de lo que se juega en el asunto hace a la relación.

Sí, relación, parece que hoy en algunas modalidades de no se sabe bien que son, no se puede ni enunciar esa palabra. Decir “estamos en una relación”, salvo claro, posiciones claras y decididas, es el resultado de infinitos sucesos: primero hay que seguir en redes sociales y escribir a lo sumo un “Hola”, después de algunos intercambios, no siempre se trata de conversaciones, se pasaría a poder enviar un mensaje de wsp, parece que llamar por teléfono es demasiado, y quedar en verse personalmente un montón!

Nuevos significantes circulan para denominar clasificar o encasillarse: tratos, o total destrato, hasta que ….aparece el amor, en alguna de las partes, y ahí se desencadena la historia, que para uno era de una forma y para el otro de otra.

Tanto en casos de no encuentros entre cuerpos hablantes o de solo cuerpos, como si no se pusiera en juego el afecto, hay síntomas.

La falta de discurso, poesía, seducción, conquista, y lo que implica el juego amoroso, tan interesante, divertido y vital también, en tanto hace que la chispa se encienda, complica las cosas.

Jóvenes y adultos/as un tanto desorientados respecto de qué actitud tomar en cuanto a las cuestiones del amor, en una sociedad que ordena gozar solos y que rechaza el inconsciente.

La propuesta y apuesta del psicoanálisis es al lazo social, y al amor real, tanto en la dirección de los tratamientos que realizamos, como en los lazos que impulsamos cuando invitamos a compartir actividades con otros.

Los esperamos en la radio para conversar acerca de estos temas y de los que sean de su interés, muchas gracias.

 

Violeta Paolini, psicoanalista, Miembro de la EOL y AMP.

 

  

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