PSICOANÁLISIS EN LA CIUDAD

Clínica de la urgencia: ¿de qué se tratan los pedidos de consulta por los llamados “ataques de ansiedad”?

La angustia, diagnosticada muchas veces como “ansiedad” o “ataques de pánico”, se presenta como un llamado urgente del inconsciente que no puede silenciarse. Escuchá la columna de Violeta Paolini hoy a las 11:40 por FM Andina.
30/09/2025

Cuando los pacientes piden atención con cierta desesperación y síntomas que se confunden con los físicos, autodiagnosticandose: “soy ansioso/a” o “sufro de ansiedad”, “tengo ataques de pánico”, incluso con miedo a morir, es que estamos frente a una gran crisis de angustia.

Freud habló de la angustia como una de las formas más radicales en las que se presenta el inconsciente, lo que luego Lacan retoma como brújula o angustia señal, que a través de un tratamiento analítico, se transformará en una angustia productiva, en tanto se pueda articular ese afecto que no engaña, en un discurso, vía la transferencia dentro del dispositivo analítico.

Suelen escucharse frecuentemente en la clínica frases tales como: “tengo problemas de ansiedad”, pidiendo rápidas soluciones, además de las medicaciones que sugieren los laboratorios basados en el DSM (manuales de psiquiatría), como si las soluciones fueran para todos igual.

En realidad al tiempo de escuchar estos supuestos nuevos síntomas, lo que se lee es el mandato superyoico del ¡todo ya! Y la dificultad de darse los tiempos y espacios necesarios de espera que requiere cada momento y circunstancia.

En tanto “ansiedad” es un término que aparece en el discurso imperante, al que se le atribuye algo como un “trastorno”, sin que implique ninguna subjetivación, y se le exige el control. Es decir se rechaza así al inconsciente.

Tras esa máscara y nombre de la época podemos ubicar, según los casos, y con muchos matices, cierta manía o su contrario, desgano, melancolía, pero la que resulta más funcional a los tiempos que corren sería el apuro por resolver todo cuanto antes.

Los síntomas insisten a pesar de la pretensión de eliminarlos con técnicas mágicas, que los abordan desde la adaptación a la realidad, desde el yo.

Más bien tendríamos que ver en qué punto emerge en la vida de ese sujeto dicho afecto y qué quiere decir, para producir un cambio en el modo de satisfacción inconsciente que lleva al padecimiento del analizante.

El peligro de etiquetarse con términos que nombran a las personas como “soy ansiosa/o” es fijar los síntomas, en vez de elaborar lo que quieren decir y el goce en juego.

Hay por lo general, o muchas veces, angustia taponada tras ese modo de presentación, que como sabemos, es señal de lo que no anda, y por ende, nuestra brújula para entrar a los tratamientos.

Es importante y fundamental habilitarse un espacio para escucharse y tratar esa angustia.

El Psicoanálisis ofrece la lectura singular y única de cada ser hablante para descifrar a qué responde lo que le sucede a cada uno/a.

Si nada es para siempre, la angustia tampoco.

Por algo Freud llamó al método psicoanalítico "la cura por la palabra"

Los esperamos para conversar en la radio, gracias por sus mensajes!

 

 

Violeta Paolini, Psicoanalista , Miembro de la EOL y AMP.